SPORTING 2 - ALCORCÓN 1 LA CRÓNICA

Fisherman

SPORTING 1905

22 dic 2014 . Actualizado a las 10:37 h.







Sporting: Cuéllar(2); Lora(1), Luis Hernández(2), Bernardo(2), Isma López(2); Sergio Álvarez(2), Nacho Cases(2); Carmona(1), Ndi(2), Jony(3) y Guerrero(1).
Sustituciones: Pablo Pérez (1) por Guerrero, Juan Muñiz(1) por Jony y Jara(sc) por Ndi

Alcorcón: Falcón; Guichon, Djené, Verdés, C. Rodríguez, David Rodríguez, Rubén Sanz, Bellvís, Fausto, Óscar Plano, y Nagore.

Goles: 1-0 Jony. 2-0 Isma López. 2-1 Anderson.
Árbitro: Jesús Muñoz Mayordomo, del Comité de Castilla-La Mancha. 

 
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Los inversores ingleses sacaban humo a las calculadoras, apostando veinte euros al rojo en el Casino y haciéndose la misma pregunta que Almodóvar y toda la afición del Sporting: ?¿Qué he hecho yo para merecer esto??. En el estadio las butacas del palco ardían al latir de los pañuelos mientras los guajes de Abelardo se movían al rimo de las palmas del respetable como si levitasen en un tablao imaginario de un verde fluorescente como La Chunga en los bares de Barcelona allá por los años cincuenta. Luego llegó Dalí y la hizo bailar descalza sobre un lienzo para dejar las huellas en su obra. No cabe duda de que si Abelardo les pidiera a los chavales que saltaran al campo descalzos y sin espinilleras, el resultado hubiera sido el mismo: arte.


Llegaba un Alcorcón invicto a casa de otro equipo aún más invicto que él y eso, en los juegos de niños y por ende, en la vida, es señal de inferioridad. El Sporting pronto comenzó a mandar en el campo buscando la espalda de la defensa visitante con balones largos a la carrera de un Jony que avisaba de los nubarrones de una tormenta perfecta mientras Ndi soltaba amarras desbocado, con ese virtuosismo lento que ya ha hecho suyo, como la esferificación de Ferrán Adriá. El camerunés lanzaba al equipo hacia la portería de Falcón, sumándose Guerrero al abordaje mientras los visitantes insistían en presionar arriba, convencidos de su plan, aunque ya sabemos que a veces ciertas convicciones resultan ser un suicidio por fascículos.


Fue Jony el que abrió la lata en el ecuador del partido, rematando en el área pequeña un saque de banda de Luis Hernández para inaugurar el marcador. En la próxima película de catástrofes naturales hollywoodienses será Ben Affleck el que interprete a Luis Hernández, o viceversa, y detendrá a balonazos al meteorito que amenaza la Tierra mientras la Sandra Bullock de turno con sus ojos como platos mascullará un tiernísimo: ?Te quiero, Luis?. El gol del Sporting fue como una gota de sangre en el Cantábrico, llenándose las aguas de burbujas y Poseidón despertando de la siesta mientras los rojiblancos salían en estampida hacia el marco rival a cada pérdida amarilla. Uno de esos contragolpes terminaron con Jony e Isma López jugando al tuya-mía y el balón depositado en las redes de Falcón.

Redujo una marcha el Sporting, administrando la ventaja en ese tenso relax que precede al intermedio y dejando más huecos de lo necesario por la banda derecha, donde el Alcorcón asomaba la cabeza pero no llegaba a ver la luz. El ritmo lo marcaban Nacho Cases y Sergio Álvarez en robo y en creación, que más que en una columna vertebral se han convertido en la médula espinal del conjunto de Abelardo. Ndi atemperaba el juego entre tarascada y tarascada ignorada por el árbitro, que no es consciente de que el camerunés es un niño y los niños siempre dicen la verdad.

El partido se atascó tras la reanudación entre el ímpetu visitante y la conformidad local y los minutos se aproximaban a ese limbo cósmico que tan bien conoce el aficionado gijonés: el del gol visitante y el sufrimiento hasta el final. Anderson culminó un contragolpe y amenazó con la llegada del Grinch en paracaídas en pleno centro del campo. El encuentro se convirtió en un toma y daca, con los equipos sacando futbolistas como si esto fuera un partido de balonmano mientras los balones surcaban el cielo gijonés de una portería a otra con el fantasma de las navidades pasadas acechando cada corazón en vilo del estadio. Juan Muñiz pudo enviarlos a todos a paseo pero un suspiro de alivio tras el pitido del árbitro siempre es mejor para la salud que una copita de vino tinto y este equipo tiene mucho por lo que brindar. Por el ascenso directo, por la ausencia de derrotas, por el orgullo, por la afición, por todos los niños de las categorías inferiores, por el fútbol, por Mareo y por unas Navidades más rojas y blancas que nunca.

Sergio Pinto
@dikembe

Parte médico: Ndi sufrió una contusión su rodilla derecha; Luis Hernández una sobrecarga en el gemelo; y Bernardo un punto de sutura en la cabeza.