El club asturiano confía en su progresión a largo plazo
24 dic 2017 . Actualizado a las 02:08 h.Miguel Torrecilla apostó en plena crisis deportiva por Rubén Baraja cuando muchos focos se habían posado sobre el nombre de José Alberto como el posible sustituto de Paco Herrera, al menos como técnico interino.
Sin embargo, eso no significa que el director deportivo del Real Sporting de Gijón no vea potencial en el entrenador que ascendió al Sporting B a Segunda División B, y que ahora lo está catapultando hacia los Playoffs de ascenso a la categoría de plata en segunda campaña. De hecho, el club ha contratado los servicios del exjugador rojiblanco, Arturo Martínez Noval, que cuenta con el certificado de coaching en la Escuela Europea de Líderes y por la Asociación AIC.
El objetivo es complementar la formación de José Alberto, ya que se entiende que cuenta con el déficit de no haber sido un gran jugador de fútbol acostumbrado a convivir con el entorno y el vestuario de un equipo de primer nivel. Algo que por ejemplo, Abelardo Fernández manejaba con soltura a la hora de dar el salto a los banquillos del fútbol profesional por su pasado como futbolista estrella y ante los micros como comentarista.
Desde la directiva rojiblanca se desea que Rubén Baraja cumpla su año y medio de contrato, así como muchos más, ya que sería una buena noticia para el Sporting al resultar sinónimo de éxito en los resultados, aunque no se pierde de vista la proyección de José Alberto. Cuando fue consultado sobre el banquillo del primer equipo, el propio Miguel Torrecilla ha reconocido en público que la formación de los técnicos también debe ser un objetivo de la Escuela de Fútbol de Mareo.