La Laboral es uno de los recintos favoritos para acogerla
08 ene 2018 . Actualizado a las 16:51 h.El Real Sporting de Gijón no se encuentra cerca del ascenso a Primera División. Sin embargo, como es lógico, la dirección de la SAD se ve obligada a planificar escenarios futuros en ambas categorías. Uno de ellos es el de la reapertura de la residencia de jóvenes talentos para la Escuela de Fútbol de Mareo si se retorna a LaLiga.
Una de las personas que más apostó por la idea fue Abelardo Fernández, que ya no se encuentra en el club asturiano, pero el proyecto ha ido tomando forma y aunque se encuentra en una fase inicial, existen varios factores que parecen seguros.
Financiación
Se pretende que el proyecto sea sostenible y en el futuro no dependa de la situación económica-deportiva para seguir abierta, además tampoco se quiere condicionar los recursos monetarios del primer equipo con proyectos paralelos. A raíz de las diversas peticiones del fútbol asiático -a nivel de cantera- y de clubes como el Newcastle -a nivel profesional- para realizar estancias de entrenamiento en Mareo, desde el club se ha optado por ésta vía como principal fuente de ingresos.
El negocio profesional resulta más complejo por la necesidad de compartir instalaciones con el primer equipo, así como por los alojamientos de lujo que suelen tener a su disposición en los stages que realizan en zonas como Murcia, Marbella o Tenerife en España.
Sin embargo, el negocio formativo se encuentra en pleno auge por la necesidad de determinados países emergentes como China, entre otros, de generar jugadores con calidad sin disponer de la base suficiente para conseguirlo. Siguiendo el ejemplo chino, su competición cuenta con estrellas extranjeras, pero se enfrenta a un triple reto: el de conseguir un combinado nacional potente, el de crear los mimbres del futuro para su fútbol y el de romper la burbuja de su mercado interno de fichajes, en el que un futbolista como Chengdong Zhang costó más de 20 millones de euros -su valor en Transfermarkt no llega al millón de euros- al club de Lavezzi, Hernanes y Gervinho, después de jugar cedido 8 minutos en el Rayo Vallecano ante la necesidad de tener jugadores nacionales en su vestuario. Xin Xu, canterano del Atlético de Madrid que no ha debutó con China a sus 23 años, costó más de 4 millones de euros.
En esa vía los ingresos no llegarían a través de la compra-venta de jugadores chinos o de otras nacionalidades, de hecho la FIFA podría sancionar al Sporting por incorporar jugadores chinos menores de edad, sino que se lograrían ingresos por el cobro de la estancia a academias y clubes por el tiempo que pasen sus talentos, desde una semana a un curso escolar, o lo que requieran. Es decir, habría unos 10 jóvenes talentos becados por el Sporting, mientras un gran número de habitaciones tendrían una alta rotación de inquilinos que los financiarían, por así decirlo.
En ese sentido, en una colaboración entre Valencia, Villarreal y Atlético de Madrid con el Gobierno chino a través de Wanda, acogen a niños durante un año por alrededor de 60.000 euros cada estancia individual.
Descartado Mareo
La reapertura en la propia instalación está descartada por diversos motivos, uno de ellos es continuar con la separación a nivel físico entre el fútbol base y el primer equipo. Además la obra sería de gran calibre a nivel económico y de necesidades de espacio.
Posible localización
Uno de los recintos que más atraen a la directiva rojiblanca es la Universidad Laboral, escenario de películas como La gran aventura de Mortadelo y Filemón, Fuga de cerebros simulando la Universidad de Oxford o la serie La Zona, y que en el futuro podría aprovechar uno de sus espacios para acoger a los talentos del Sporting.
Al ser un espacio público, se realizaría una concesión de parte del terreno para acondicionarla con todos los requisitos que necesita el alojamiento de una academia profesional de fútbol. En esa línea, habría que articular un mecanismo legal que ahora mismo no existe y desde el club se esperaría tener una serie de ventajas al tratarse de un proyecto que difunda la marca Asturias y Gijón a nivel internacional.
En caso de no salir adelante la citada ubicación, se intentaría encontrar otro espacio que cuente con un mínimo de instalaciones y sea de propiedad pública sin tener un uso concreto. En última instancia, se buscaría un espacio libre y a algún tipo de inversor externo con el que construir la residencia de forma privada. Como compensación habría que abonarle una cantidad anual por su disfrute y repartir de algún modo las líneas de negocio.