La operación sigue por el carril correcto, pero tiene una serie de amenazas
08 ene 2018 . Actualizado a las 20:54 h.Todos los caminos llevan a Roma, y en el caso del Real Sporting de Gijón, a Jony. Ambas partes se necesitan, unos necesitan a un extremo que pueda marcar diferencias en Segunda División, y el zurdo quiere volver a sentirse importante y demostrar que puede ser titular en una escuadra de nombre dentro del fútbol español.
Cierto es, que Miguel Torrecilla ha barajado nombres de un mayor agrado, así como que el extremo realmente preferiría reafirmarse en el gran escaparate de la Primera División. Pero la lista de candidatos del director deportivo parece haberse ido llenando de nombres tachados, mientras el Málaga no tiene interés alguno en reforzar a posibles rivales por la permanencia, ni a vestuarios donde Jony no vaya a tener garantizados minutos de juego, salvo que a nivel monetario la propuesta sea interesante.
Todos los caminos llevan a la unión. Sin embargo, tres grandes problemas puedan romper el puente que los une:
-Míchel: el entrenador lleva toda la temporada en la cuerda floja y ha descartado a Jony en una lista de 20 hombres. Por contra, en caso de despido, la situación del zurdo puede alterarse o al menos retrasarse, como ya ocurrió en el anterior mercado de invierno, cuando se intentó por primera vez la operación.
-Rivales por la cesión: el Sporting quiere fichar a más jugadores y su presupuesto es reducido, por lo que otros rivales como el Zaragoza o el Granada podrían elevar la subasta. Sin olvidar otros mercados extranjeros. El Málaga desea que como mínimo, el club que acoja cedido a su futbolista abone el 100% de su ficha durante los meses de competición hasta el verano.
-Meré: todos los contratos de altas y bajas pasan por la propiedad del Málaga y la "no cesión" del canterano asturiano sentó bastante mal en Andalucía, puesto que ya se le daba como incorporado. Michael Santos puede dar buena cuenta de ello por su experiencia a la hora de ser presentado como jugador rojiblanco.