«Baraja me dejó doblemente retratado»

Alejandro Vigil Morán

SPORTING 1905

Baraja cuerpo técnico
Baraja cuerpo técnico Real Sporting

Artículo de opinión

27 mar 2018 . Actualizado a las 00:03 h.

Sí, estoy entre el 98,5% de sportinguistas que no creyeron en Rubén Baraja cuando llegó a Gijón, y entre el 99,5% de los que pensaban que el Real Sporting entraría con problemas y de rebote en los Playoffs de ascenso cuando el Oviedo se puso a 8 puntos de distancia, -ahora están 5 puntos por detrás-.

Cabe reseñar que la decisión de la escuadra asturiana era cuanto menos cambiante. Si en verano Miguel Torrecilla apostaba por una opción con experiencia en la competición y con él, con conocimiento del ADN sportinguista y un discurso cercano en público, en la línea de Manolo Preciado. En invierno se elegía todo lo contrario a Paco Herrera, un Rubén Baraja con un escaso y más que poco destacable curriculum en Segunda División, sin relación alguna con el Sporting y con un mensaje más bien discreto en sala de prensa de cara a la afición. Todo ello mezclado sonaba a experimento y apuesta arriesgada por un nombre más famoso como jugador que como técnico, pese a que los informes que llegaban a la redacción de La Voz en los sondeos a trabajadores y periodistas del Elche y Rayo Vallecano eran más bien positivos, no tanto los resultados obtenidos; por eso era complicado confiar teniendo los ánimos por los suelos.

Sin embargo, viendo el radical cambio rojiblanco, por suerte para todos, me doy por doblemente retratado. Como dijo Alfredo García Amado en su día, salvo que caiga una bomba atómica de aquí al final de la temporada, Rubén Baraja se ha ganado mi confianza para que pueda iniciar un proyecto a su medida, el hecho de que haya podido incorporar a su propio cuerpo técnico es el primer paso.

Después de una temporada y media sin rumbo, el Sporting vuelve a tener una identidad, se ha recuperado la competitividad del estilo de los guajes y el sportinguista se siente reflejado sobre el terreno de juego.

¡Larga vida al Barajismo ilustrado!