La Pizarra: El Sporting jugó con triángulos y al paso de Carmona

Análisis de opinión táctica sobre el Sporting-Extremadura

Carmona
Carmona

No ha pasado el primer mes de competición y faltan muchas piezas por acoplar, automatismos que desarrollar y jugadores pendientes incluso de debutar. Sin embargo, se comienzan a observar una serie de tendencias que se mantienen a lo largo de un partido.

Por ejemplo, que Rubén Baraja y su cuerpo técnico han apostado claramente por fortalecer al equipo atrás, buscando dejar la portería a cero mediante la intensidad y la acumulación de hombres en el mediocampo con el sistema 4-1-4-1; tres jornadas después solo se ha encajado un gol y no parece haber excesivo miedo a los empates, una filosofía que en la esencia recuerda a la del último ascenso rojiblanco, aunque cuando sale mal se la suele calificar como pobre y poco vistosa.

No obstante, si algo brilló ayer en el triunfo por 2-0 sobre el Extremadura fue Carlos Carmona. En un Sporting plano, con jugadores pendientes de coger su mejor forma y que aún no juega de memoria, casi todo el peligro con el balón en juego llegó por iniciativa del mallorquín, que pidió el cuero, se desmarcó, regateó e intentó combinar con sus compañeros. Curiosamente, o no tanto, lo hizo cuando desocupó la banda izquierda en la que comenzó jugando sobre el papel. Una semana más el experimento no funcionó y no sería extraño ver a Álvaro Jiménez a pierna cambiada en Riazor. 

La propuesta inicial

El técnico rojiblanco apostó por repetir once, con Mariño en portería, Geraldes como uno de los activadores del juego con sus idas y vueltas en el flanco diestro, además de Álex Pérez, Babin y Molinero completando la zaga.

En el mediocampo Cofie volvió a ser el hombre escoba por detrás de la línea de cuatro hombres, mientras André Sousa y Hernán Santana buscaban en cada costado los llamados triángulos junto a sus socios cercanos para sacar el balón jugado. Ambos interiores bajaban a la altura del central, en otras ocasiones se intercambiaban su posición con el extremo que entraba por dentro, e incluso llegaron a situarse a la altura de Uros como segundo punta caído a banda para buscar el desmarque de ruptura. Buenas intenciones fruto del trabajo semanal en Mareo, aunque el automatismo aún se vio y poco productivo, a la espera de interiorizarlo.

Pasando a la delantera, Carmona comenzó jugando como extremo izquierda pero acabó haciendo de todo menos eso, lo que paradójicamente ayudó al equipo, ya que con su anarquía encontraba superioridades por dentro con Uros, Hernán y André, así como en la banda con Álvaro. En cuanto al punta serbio, buscó movimientos de ruptura como en el gol anulado, mientras el citado extremo trató de abrir más el campo y desbordar. Se aprecia muy buena voluntad por su parte y detalles que invitan al optimismo, pero aún están lejos de acoplarse a sus compañeros; lógico al acumular algo menos de dos semanas en Gijón.

Los cambios fueron positivos

Lod por Álvaro. Sigue su puesta a punto y volvió a jugar como extremo izquierda, aunque muestra todas las características de un mediocampista. No obstante, sigue dejando detalles de calidad y el equipo ganó fluidez combinativa con su entrada. A su vez, indirectamente devolvió a Carmona a su costado preferido.

Neftali por Hernán. Seis minutos después de la expulsión de Djaló, Baraja se quitó el corsé con un cambio ofensivo al acumular a dos delanteros sobre el terreno de juego. El suizo dotó de mayor intensidad al ataque y provocó el penalti que abrió la lata.

Nacho por Uros. A los pocos minutos de lograr el 1-0 la apuesta por recuperar el sistema con un punta no tardó en llegar. Como anécdota, Baraja retrasó su entrada para observar con qué dos futbolistas agotaba los cambios el Extremadura. Por otra parte, el asturiano volvió a demostrar que con jugadores ofensivos y el balón a favor marca diferencias, ayer lo hizo en forma de gol.

Balón parado

Así sí. A nivel ofensivo se sacó en la segunda parte una falta muy bien ensayada que era medio gol, aunque no se llegó a rematar, mientras otro saque de córner preparado desde la banda contraria dejó solo ante el portero a André Sousa. Ambas jugadas gustaron a la grada pese a no acabar en gol. En defensa se cumplió sin grandes apuros.

Nota final para Baraja y su cuerpo técnico

Sobresaliente. La alineación tenía cierta lógica dando continuidad al triunfo del pasado fin de semana, el equipo sigue cogiendo más forma, los cambios resultaron clave y el balón parado estuvo bien trabajado.

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