Artículo de opinión
11 dic 2018 . Actualizado a las 21:51 h.“Los primeros noventa minutos de partido son los más importantes”. Parece que el Sporting ha decidido que ningún momento, partido o resultado es malo para intentar llegar al área rival.
Vimos en Granada que se exprimirían las opciones hasta el último suspiro, en Ipurúa que llevar un 2-0 a favor no condicionaría buscar el gol y el domingo en el Martínez Valero, que no hay diferencia entre jugar en casa o fuera. ¡Por fin! parece que un entrenador ha decidido dar a este equipo una personalidad uniforme, poco condicionada al escenario, al rival, al resultado. Solo Francis Uzoho frenó al Sporting de José Alberto, que hizo su mejor partido hasta el momento, que se acercó a lo que parece será el resultado final. Establecidas algunas premisas básicas, presión incondicional, recuperación y salida a banda, toca focalizar los problemas que surgen y frenan el desarrollo. Problemas nominales, de futbolistas y no de fútbol, ni Carmona ni Traver ejecutaron con éxito casi nada. Si nos paramos a ojear lo jugado, la solución con Isma Cerro en la enfermería pasa por Álvaro Jiménez, el mejor extremo puro de la plantilla.
Salió el Sporting menos agresivo de lo que nos había acostumbrado semanas anteriores, quizá consciente de que ya es mayor, de que no necesita gastar tanta energía para entrar en los partidos, de que ya ha adquirido juego para no caerse de los encuentros. Y después creció, incluso por primera vez recuperó la pelota, la hizo suya en la segunda parte. Sumó más pases (370) que ante Granada (301), Tenerife (359) o Éibar (274) y colocó su mejor nivel de precisión. O sea, tuvo más la pelota, se la pasó más veces y consiguió finalizar más pases con éxito. Uno de los grandes beneficiados de esta circunstancia fue Uros Djurdjevic, el serbio ya venía mostrando un nivel de trabajo inversamente proporcional a su acierto cara a portería. Sus recepciones en campo rival son constantes desde el primer día, pero ahora se producen muchos metros más adelante y tanto si derivan en control como en pérdida, el equipo tiene muchos metros de ventaja para lanzar, reiniciar o defender la jugada. Y Lod, que jugó 90 minutos fantásticos en Copa, parece la otra pieza que coronará el puzzle. Veremos, si se produce, donde afectará su entrada. A los costados, como solución al déficit que comentamos, o al centro del campo, completando un trío difícilmente superable en calidad, asociación y valentía por parte del entrenador. Juntar a Salvador, Méndez y Lod, ¿utopía?
Leer más: Novoa critica la gestión del Sporting
No podía sentarme a escribir sin mencionar a Pablo Pérez, su partido el jueves en Éibar fue quizá la mejor actuación individual de un futbolista del Sporting esta temporada. Su impacto las últimas semanas, aun con Baraja y después con José Alberto, es increíble. Apuntaba Albert Morén en twitter, “el Kaká de Mareo”. Un símil demasiado generoso, pero certero en lo estético. Viéndolo en la media punta, cuesta entender que casi todos los entrenadores se hayan empeñado en empequeñecerlo en la banda, un futbolista sin regate, desborde o velocidad, pero un futbolista muy inteligente, con un poderío físico que potencia el desahogo en tantos momentos en que los equipos sufren por alto y buscan los duelos aéreos en un fútbol tan abigarrado y confuso como es Segunda División. Seguramente no será casi nunca argumento principal, pero será una suerte tener un recurso así tantísimas veces.
Quiero insistir en la Copa del Rey. Personalmente me parece un torneo muy bonito, mejorable en el formato, pero bonito. El Sporting será el único equipo de Segunda División, y el único que no juega en Primera, que estará el jueves en el sorteo de octavos de final. Hasta enero no se jugará la ida, en El Molinón en caso del Sporting por ser de inferior categoría, con tres jornadas de Liga entre medias (Mallorca, Lugo y Zaragoza). Veremos en qué situación llega el equipo, que tiene un mes para seguir creciendo y escalar en su principal objetivo, competir el ascenso. Pero llegado el momento, espero que no se borre la ilusión de la cara del sportinguismo.
Leer más: Nike cerca de renovar con el Sporting