Opinión desde el banquillo del Tenerife 0-1 Sporting
06 abr 2019 . Actualizado a las 18:12 h.No se puede decir en demasiadas ocasiones al acabar un encuentro que el mensaje en el vestuario del equipo perdedor sea similar al del ganador, pero el Tenerife 0-1 Sporting será uno de ellos.
Los jugadores sportinguistas reconocían al finalizar la contienda el hecho de haber realizado un partido cuanto menos, "feo" y "raro", que por contra, les sirvió para llevarse los tres puntos una semana más al marcar las diferencias en los metros finales. Mientras tanto, los tinerfeños se encontraban más bien preocupados por la sensación de haber hecho todo lo posible para ganar, salvo triunfar en los duelos de las áreas, donde el Sporting, una semana más, ha impuesto su ley como hacía el Real Madrid en las ligas de Capello. El aturdimiento local llegó hasta tal punto que apenas se protestó y citó la posible irregularidad en el único gol del Sporting, de hecho, fueron los periodistas tinerfeños los encargados de incluir el tema en la conversación.
Dejando a un lado lo anecdótico, es obvio que los sportinguistas ya son uno de los conjuntos más temibles de la categoría en cuanto a estado de forma. Con muy poco, hace mucho daño y eso es algo que nadie quiere tener en frente, el Tenerife, que en su última cita en el Heliodoro Rodríguez López remontó un 0-2 a Osasuna, puede dar fe de ello.
No obstante, si el Sporting va a seguir insistiendo en su respetable estilo de juego, deberá insistir en pulir los automatismos defensivos y los contragolpes en Mareo. Evidentemente, es más sencillo decirlo que hacerlo, pero por segundo viernes consecutivo, la casilla de disparos del rival llegó hasta el número 23, se jugó con fuego. Nadie recibió tantos disparos la pasada jornada y en la presente, seguramente vuelva a marcar la cifra más elevada.
La propuesta inicial
José Alberto apostó por un 4-4-2 con Mariño en portería; defensa de cuatro para Geraldes, Peybernes, Babin y Molinero. La zaga dejó mejores acciones defensivas que en La Rosaleda, con un Peybernes que ha crecido a la sombra de Babin y que está comenzando a dejar a un lado sus pequeños despistes. A nivel ofensivo, se echó en falta una mayor colaboración de los laterales, aunque podría tratarse de una consigna desde el banquillo frente a un rival que descuelga muchos hombres de calidad en campo rival.
Por delante de ellos se incluyó a Cofie, el africano recuperó su puesto y se fue hasta las 15 acciones defensivas. Casi nunca pierde la posición y da estabilidad a un Sporting que siempre apuesta por el fútbol directo, lo que obliga a contener las constantes transiciones de ida y vuelta con el pie cambiado. Además, el pivote buscó en más de una ocasión el pase vertical y rápido con sentido. A su vera se encontraba Nacho Méndez, el asturiano hizo autocrítica de su partido en zona mixta y piensa que debe aportar más. No participó mucho, pero solo falló 4 pases y cuando flota por detrás de los puntas ocurren cosas, mientras los extremos no acaben de colgar centros a los puntas, el mediocentro se antoja como una pieza clave para generar ocasiones de gol con el cuero en juego. No obstante, se le sigue pidiendo que a veces pise el balón y ponga un poco de control-pausa al partido, al menos cuando el escenario no invita a atacar de forma inminente.
En las bandas, Traver estuvo concentrado en fase defensiva, así como esta jornada sí aportó más asistencias de remate, mientras Aitor vuelve a salvar su día a nivel defensivo con 12 acciones, aunque comienza a preocupar su falta de aportación en remates y asistencias. Su compromiso y las declaraciones de Iván Hernández a GOL antes del partido invitan a pensar que tendrá una nueva oportunidad de soltarse y demostrar su capacidad de hacer daño en ataque: "El equipo está en una buena dinámica. Cuando las cosas van saliendo, lo mejor es tocar las menos cosas posibles".
En la delantera, el dúo saca puntos sigue a su ritmo. Tanto Alegría como Djuka están dando mucha vida al Sporting con su juego de espaldas, sus desmarques y las faltas que sacan al rival. Ahora es el serbio el hombre en racha, acumulando ya 9 goles en 18 partidos con José Alberto, pero el trabajo de ambos, más allá de los goles, está siendo vital en la reacción rojiblanca.
Los cambios
Cristian Salvador por Alegría. Entró para ayudar al equipo desde lo colectivo y aunque no jugó a gran nivel, cumplió en cierto modo su cometido. El Tenerife estaba empezando a acumular muchos hombres en ataque y se iba a defender en inferioridad numérica en más de una ocasión. Un cambio para aportar músculo y juego aéreo en la sala de máquinas en detrimento de un punta.
Ivi por Aitor. José Alberto metió a un hombre de más calidad y menor compromiso defensivo para intentar matar el partido. Ivi no lo logró, aunque dejó detalles de mucha calidad, hasta el punto de ilusionar a más de un aficionado con su demostración de desborde. Además, trabajó más de lo esperado en defensa con 5 acciones. Parece recuperado para la causa.
Blackman por Djuka. Cambio de hombre por hombre, Djuka se encontraba lesionado. El inglés aguantó el balón y logró una falta que dio aire al Sporting en los pocos minutos que jugó.
Balón parado
El gol llegó tras un balón parado y aunque no se atisba una mejora concreta, da la sensación de que el aumento en la confianza eleva las opciones de éxito. Djuka se jugó la cara con gran determinación para empujar el balón a gol. En los balones parados en contra se tuvo relativa tranquilidad, la concentración, las ayudas y la solvencia para achicar agua sigue en aumento..
Nota final para José Alberto y su cuerpo técnico
Suficiente. Se progresa adecuadamente en la clasificación, aunque para obtener más nota se requiere un plan alternativo al juego directo -aceptable como primera opción, no así como la única para 90 minutos en cada campo- y reducir la sangría de disparos en contra. Los cambios tuvieron lógica por otra parte.