Opinión desde el banquillo del Sporting 1-1 Elche
29 abr 2019 . Actualizado a las 21:23 h.El conjunto rojiblanco volvió a jugar con fuego y se quemó por segunda jornada consecutiva frente a un rival inferior ante su falta de ambición ofensiva, o visto desde otro punto de vista, exceso de especulación. Un contratiempo que deja al Sporting sin "red de seguridad" en Mallorca, donde los jugadores tienen claro que deben ganar sí o sí, como se repetía ayer en las entrañas de El Molinón - Enrique Castro "Quini" una vez acabado el Sporting 1-1 Elche.
Es lo que ocurre cuando solo convencen los resultados, no así el fútbol desplegado. Si las victorias no llegan, la situación que aflora es desoladora y capaz de tapar el hecho de que José Alberto esté haciendo números de promoción. Como suele decir mi abuelo, el Sporting vence, pero no convence.
La situación vuelve a plantear entre la afición las tres preguntas incómodas que lanzaban desde esta sección después de ganar en Córdoba:
- El nuevo proyecto se está basando en el juego hacia Djuka y Álex Alegría. Si hacen un buen final de temporada ¿seguirán los dos en el Sporting la temporada que viene o se tendrá que empezar desde cero en agosto?
- ¿Se trata de una apuesta de juego sobre la que construir un proyecto o el techo de esta idea se puede quedar simplemente en competir a corto plazo, frente a construir unos automatismos más ofensivos y de toque a largo plazo?
- ¿Se llegará a pelear por la sexta plaza de promoción en la jornada 42 con el nuevo patrón de juego?
La propuesta inicial
José Alberto apostó por un 4-4-2 con Mariño en portería y una defensa de cuatro para Geraldes, Peybernes, Babin y Molinero. Salvo por el error defensivo al perder la marca de Nino en una jugada que había sido trabajada en Mareo, la línea defendió bien. Por contra, se echó en falta una mayor aportación ofensiva de los laterales; en un equipo sin grandes alardes en ataque, las incorporaciones por sorpresa desde atrás se antojan como un factor clave.
Por delante de ellos se incluyó a Cofie, el africano se afianza y ya parece haberse ganado el respeto de la grada. El pivote realizó 15 acciones defensivas y como curiosidad, no realizó ninguna falta. A su vera se encontraba Nacho Méndez, que se quedó en 11 acciones y dio un salto adelante en la construcción del juego, como se le pedía. Cuando mejor jugó el Sporting fue cuando el partido se puso de cara para su estilo de juego con más toque, sin estar exento de velocidad.
En las bandas, Traver estuvo mejor que de costumbre en el capítulo de asistir a sus compañeros, aunque sin grandes alardes, pero se vio muy superado en defensa por un Carmona que volvió a demostrar que ni sabe, ni debe jugar en la banda izquierda. Solo 2 acciones defensivas del primero por 14 del segundo, que jugó 20 minutos menos. Sin lugar a dudas, las bandas es donde falla el engranaje ofensivo del nuevo Sporting, puesto que sus hombres nunca marcan diferencias y ante la disposición defensiva del doble pivote, gran parte de las opciones de ataque deben pasar por su desborde y sus centros a los dos delanteros centros, que en más de una jornada han regresado a los vestuarios sin recibir balones rematables.
En la delantera, el "dúo sacapuntos" estuvo por debajo de su nivel habitual. Alegría cuajó un partido gris, mientras Djuka estuvo más inspirado hasta la hora de llegar a los metros finales, donde tomó malas decisiones, que en caso contrario habrían generado grandes ocasiones de gol.
Los cambios
Cristian Salvador por Alegría. Con el 1-0 en el marcador, el cuerpo técnico trató de meter músculo al mediocampo y ofrecer más de libertad ofensiva a Nacho Méndez. Una idea con cierto sentido, aunque 6 minutos después el luminoso era de 1-1 con solo un delantero en el campo, lo que alteraba por completo los planes.
Ivi por Carmona. José Alberto tenía dudas entre ambos a la hora de hacer el once y ante los problemas ofensivos, era el cambio natural. No estuvo muy acertado, por contra, sus conducciones de balón para desbordar fueron una de las pocas cosas a las que se agarró el Sporting para tratar de remontar.
Blackman por Cofie. Llegó la hora de deshacer el primer cambio para dar entrada a un delantero. Intentó dos remates sin éxito y no hubo tiempo para verle mucho más. El equipo trató de volcarse, pero a este Sporting le falta mucho fútbol, confianza y automatismos para ser capaz de encerrar al rival. El Elche no se sintió agobiado.
Balón parado
El gol volvió a llegar a balón parado en una segunda jugada. Es evidente que la renovada confianza de los jugadores en sus posibilidades eleva las opciones de éxito. Todos los hombres entran al área con una gran determinación y prueba de ello es que ya se han frenado las contras, o se acaba la jugada o se corta porque el nivel de activación es máximo. Antes existía la sensación de acudir al remate por obligación, más que por convicción. Babin marcó a la tercera intentona un gol en el que Traver buscó el gol olímpico al estilo Carmona.
Nota final para José Alberto y su cuerpo técnico
Suspenso. Se trató de firmar el 1-0 en vez de buscar el 2-0 y se acabó pagando, demostrando por otra parte que no existe plan B. Se vive siempre al límite de hacer un partido perfecto en defensa y como decía Babin, "no somos el Milan de Sacchi. No tenemos a Maldini o a Baresi atrás".