El Sporting apura el cierre de la operación
19 jul 2019 . Actualizado a las 09:06 h.Las confirmaciones de incorporaciones en el Real Sporting de Gijón mantienen una cadencia sin descanso, sin embargo, el fichaje de la ilusión entre los seguidores rojiblancos sigue en suspenso. Han transcurrido cinco días desde que el club alimentara la esperanza, en sus redes sociales, del regreso de Manu García, pero no llega la confirmación oficial, aunque la calma reina en el seno de la entidad, mientras se observa un cercano punto final.
Con el futbolista, aún del Manchester City, ya en Asturias, las últimas trabas burocráticas están elevando los niveles de ansiedad entre la afición. El club rojiblanco se esmera en poder confirmar el regreso del guaje a casa, el agente del futbolista ha trabajado a lo largo de la semana, codo con codo, con Miguel Torrecilla en las oficinas de la Escuela de Fútbol de Mareo, a la espera de cerrar una complicada documentación, que ha de derivar en el final esperado, con Manu García luciendo los colores del Sporting.
Con el City centrado en su pretemporada asiática, y Txiki Begiristain, director de fútbol del club inglés, como principal interlocutor en la operación, la compleja documentación está ralentizando, hasta la extenuación, el broche de la contratación. Se vislumbra el papeleo final y una pronto resolución.
La principal incógnita de la operación será confirmar si se trata de una cesión o finalmente llega en propiedad, mediante un complejo entramado de cláusulas de recompra, plusvalías, variables y porcentajes de un futuro traspaso favorables al Manchester City. Sin descartar la posibilidad de utilizar 'la fórmula Aitor', con una cesión con opción de compra obligatoria si se cumplen una serie de premisas básicas a lo largo de la campaña, de modo que el Sporting compense al club inglés por las ofertas rechazadas durante este verano, por ejemplo la del Granada, conjunto recién ascendido a Primera división al que se le pedía 4 millones de euros por hacerse con los servicios del futbolista.
Las salidas en la plantilla rojiblanca y el trabajo en los despachos auguran una pronta resolución a la llegada de Manu García, el regreso del guaje y de la ilusión.