Análisis: «No veo el Sporting que prometió José Alberto»

Artículo de opinión

José Alberto
José Alberto

Tiene tanto mérito haber estado a dos disparos al palo de ganar con 10 hombres en casa del Huesca, club recién descendido de Primera división, como haber visto la primera hora del encuentro en tierras oscenses, algo que ya ocurrió en la primera parte frente al Albacete.

Más allá de nombres, planteamientos tácticos o posicionamientos, la idea parece destinada a llegar con el equipo vivo en el marcador hasta el minuto 70 y que en ese momento, la moneda caiga del lado rojiblanco, algo en lo que las 3 expulsiones de este comienzo de campeonato no está ayudando en absoluto.

La buena noticia está precisamente ahí, a pesar de ello y de jugar frente a cuatro conjuntos llamados a estar en la zona alta, el Sporting bien podría tener 12 puntos de 12 posibles, por lo que hay que reconocer que sí se compite sobre el verde.

¿Dónde está el problema entonces?

Este tipo de fútbol solo está justificado por el aficionado cuando se gana, y el Sporting no lo ha hecho. Con una propuesta de juego diferente, pero sin vértigo en ataque ni en defensa, el fin no está justificando los medios, como ya ocurrió la temporada pasada, cuando la afición se acabó desconectando del proyecto.

Así describía José Alberto el estilo de juego para esta temporada, después de reconocer que el anterior no le había gustado

"Queremos un equipo que desea tener el balón, que quiere ser vertical..., un Sporting atrevido que llega al área con muchos jugadores en zona de remate. Cuando defiende hay que saber juntarse atrás, hacer la presión tras pérdida del balón, ser intenso y ser agresivo".

De los ocho puntos propuestos por el asturiano, el Sporting, por el momento, solo cumple el de juntarse bien atrás, ni siquiera el de ser agresivo, pese a las tres expulsiones, ya que se trataron de un exceso de rigurosidad arbitral y de bisoñez por parte de los futbolistas sportinguistas. Los expertos del sector siempre aseguran que no es hasta octubre, e incluso noviembre, cuando se empieza a tener que ver un proyecto deportivo claro sobre el terreno de juego, por lo que el asturiano tiene tiempo por delante.

Bien es cierto que José Alberto sí pudo este año contar con una pretemporada y con el grueso de su nueva plantilla al completo desde mediados del verano. No obstante, pidió de forma contundente el fichaje de un extremo y Torrecilla, una vez más, no lo ha conseguido incorporar. Es más, cada vez son mayores las sospechas de que el extremo fichado en enero, Aitor García, es un segundo delantero con libertad para caer a los flancos y no un hombre puro de banda, a la vista de su escaso rendimiento desde su llegada a Gijón, frente a los goles marcados y las ocasiones acumuladas cuando jugó en punta en el Rayo Majadahonda.

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