Viguera: «Entiendo que parezca el mayor maula del Sporting»

La Voz de Asturias entrevista al exjugador rojiblanco

Viguera
Viguera

Apartado de los terrenos de juego, tras una dura entrada en los despachos, Borja Viguera (Logroño. 1987) espera la llegada del nuevo año para volver a disfrutar los fines de semana sobre el verde. Dos campañas después de salir del Real Sporting de Gijón, el delantero se sincera en La Voz de Asturias sobre su etapa como rojiblanco y explica los duros momentos después de ser despedido del Numancia con el mercado de fichajes ya cerrado.

Está pasando un momento complicado. ¿Cómo lo lleva?

Los primeros días fueron difíciles. Cuando te dan una noticia así, hasta que lo asimilas, son días fastidiados, más que nada por la familia. Ahora ya, centrado en prepararme, esperando que pase el tiempo y llegue enero cuanto antes. Me entreno con el Real Unión, soy uno más en el trabajo diario, me mantengo activo, en forma. Les estoy muy agradecido y consiguen que las semanas se hagan cortas, aunque luego los fines de semana me falta lo más importante, poder competir.

¿Cómo llega a esa situación?

En Soria me rescinden pasado el plazo y me quedo sin poder firmar con ningún equipo hasta enero. No pensaba que los valores de un equipo de fútbol como el Numancia, del que tanto se alardea que es un club señor, saneado, que lleva tantos años en el fútbol profesional, permitieran hacer algo así. Fue un despido.

¿Sin aviso?

Me amenazaron, me dijeron que si no me iba antes del cierre de mercado me arriesgaba. Cuando comienza la pretemporada me dicen que iban a fichar gente arriba, que pretendían cambiar el equipo. Yo tenía otro año de contrato, estuve mirando cosas, a la espera de algo adecuado o de una rescisión. Estaba a gusto, con el club, los compañeros, los trabajadores, no tenía ningún problema, no me iba a ir a cualquier sitio. No se concretó nada, decidí quedarme y el 3 de septiembre, un día después del cierre del mercado, me dieron la carta de despido. Mi ficha ya estaba tramitada en la Liga y no podía firmar con equipo alguno salvo lesión de larga duración. Soy un profesional y no creo me merezca algo así, se decidieron por esa fórmula en la que soy el principal perjudicado. Nunca pensé que un club como el Numancia fuera a hacer algo así.

¿De cara al futuro, una aventura en el extranjero?

He tenido cosas de fuera, es verdad que me ha llamado bastante gente, pero también es cierto que ya no soy un chaval, ya tengo una carrera y estoy en un momento de mi vida en el que la familia, los niños pequeños, importan. Ahora, antes de tomar una decisión así ves otras cosas que antes no veías, y es más complicado dar ese tipo de pasos, me costaría.

¿Y cómo ocupa su tiempo los fines de semana sin jugar?

Un reparto entre la familia y ver mucho fútbol, soy un poco pesado con eso, me encanta ver fútbol. Voy a los campos, que antes no podía, aprovecho y me acerco a estadios de Segunda B, Tercera, veo ligas de fuera…

¿Y al Sporting?

Siempre. Tengo muy buenos amigos allí. Unai por ejemplo, con el coincidí en Soria y antes en Vitoria; mantenemos mucho contacto, antes de fichar ya le dije que iba a un gran sitio. También con Diego, es un gran amigo, no sólo por ellos, por todos y por el club.

¿Cómo ves al equipo?

Todos sabemos como es la Segunda. Igualada al máximo, muy complicada y que es muy difícil ganar partidos seguidos. Les falta eso, sumar seguido, pero veo que hay equipo para que se puedan enganchar a la zona de arriba. Hay que mantener esa regularidad, si consigues sumar varias semanas tienes muchas posibilidades de meterte arriba. Ojalá llegue la racha de victorias y despeguen, todo el mundo se vuelva a enganchar, se ilusione y se pueda ascender.

Me quedo con la sensación de que en Gijón no se ha visto al verdadero Borja Viguera, que podía haber hecho mucho más, soy el primero que lo piensa

¿Qué recuerdo te llevaste de Gijón?

El Borja Viguera persona se fue con muchísimos amigos. No sólo compañeros y gente del club, también gente de Gijón, estuvimos muy a gusto, también mi mujer hizo grandes amistades. Es un gran sitio para vivir, el ambiente de la ciudad, el mar y luego ya el fútbol, poder pertenecer al Sporting, jugar en El Molinón… este fin de semana estaré allí, con suerte iré al partido. Es verdad que tengo muchos amigos dentro del equipo del Numancia, pero vamos, sin ninguna duda iré con el Sporting.

¿Y en lo deportivo?

Siento que me faltaron oportunidades. No tuve continuidad. A mí me fichan Nico y el ‘Pitu’, llego el último día de mercado, el equipo arranca bien y me cuesta entrar. Luego juego tres partidos seguidos de titular, la única vez en dos años, ante Sevilla, Málaga y Real Sociedad. Con la Real perdemos, se buscan soluciones, se cambia a defensa de cinco y desparezco. Llega Rubi y directamente no cuenta conmigo. El siguiente año con Paco Herrera, sí me ví con más oportunidades, pero al final el equipo va mal, Herrera es cesado y viene Baraja, para el que tampoco contaba. Mi resumen, con los entrenadores con los que en principio sí contaba fueron cesados y los otros confiaban más en otros compañeros. Cada uno tiene sus gustos, somos profesionales y lo respetamos. Cuando el equipo va mal, hace que todo vaya mal.

¿Qué le faltó a la remontada con Baraja?

Veníamos con un lastre importante de puntos. Baraja dio un gran cambio al equipo, supo saber dónde estábamos y a dónde queríamos llegar. Hombres importantes como Jony, Santos o Rubén dieron un nivel altísimo. Fue una racha impresionante de victorias, pero era una realidad engañosa, en algún momento íbamos a perder, no puedes estar tanto tiempo ganando y se pagó el esfuerzo. Al final, viniendo de donde veníamos, en los últimos partidos bajamos un poco nivel, también creo que la gestión de la plantilla no se hizo del todo correcta. En mi opinión había gente muy válida para jugar, está claro que era difícil entrar, porque se estaban haciendo bien las cosas, pero creo que hubo momentos en los que igual había que haber dado refresco, algún descanso, se pagó y se llegó muy justo físicamente.

¿Te sentiste tratado injustamente?

Es verdad que era uno de los señalados pasase lo que pasase. El año de Primera se hacen una docena de fichajes, después de dos años sin haber podido fichar, justo cuando se asciende y se mantienen. Llegamos un montón de jugadores y el equipo baja. De esos doce o trece, al año siguiente nos quedamos tres, y yo no jugaba, y cuando jugaba, es verdad que en muchos de los partidos no rendí al nivel que creo que puedo rendir. Hay que ser autocrítico y realista, pero creo que no me merecía tantas críticas, ni ese murmullo que había en el Molinón cada vez que salía. Al final todos somos personas y esas cosas afectan.

Yo entiendo a la gente que pueda ir al campo y pitar, pero después del partido. No concibo ir a un estadio a esperar a que alguien haga algo malo para ensañarse. Después del partido lo que corresponda, e insisto, reconozco que tuve más partidos malos que buenos en mi época en Gijón, igual que el equipo en general. No tengo rencor a nada ni a nadie, entiendo que se me haya podido criticar y que parezca el mayor maula que haya pasado por el Sporting. Me quedo con la sensación de que no se ha visto al verdadero Borja Viguera, que podía haber hecho mucho más, soy el primero que lo piensa y claro que me jodió irme. Estaba muy a gusto, quería que todo saliera bien, es un club perfecto en todos los sentidos, las instalaciones, El Molinón, la masa social impresionante que tiene, todo hace que sea un club muy apetecible para estar muchos años. No salieron las cosas y me tuve que ir.

Cuando un delantero no encuentra el gol sólo queda mantener la confianza y esperar a que empiecen a entrar. Si pierdes la confianza en ti mismo, estás perdido

¿Cómo ves a Djurdjevic?

Cuando estás en una situación como la suya ahora, sólo queda insistir, insistir y confiar en uno mismo y en el trabajo. Le ves jugar, lo que trabaja, que pelea como nadie, tiene ocasiones y no las consigue meter, es un momento complicado, pero sabemos cómo son los delanteros. Cuando meta la primera van todas de golpe. Estoy seguro que va a meter muchos goles y que va a dar muchas victorias.

¿Cómo vive un delantero la racha sin gol?

Te haces un montón de preguntas. El año pasado le daba con el culo y entraba, ahora ni sin portero, ¿por qué?. A ver si no voy a ser tan bueno. A ver si perdí el gol que tenía. La respuesta está en seguir insistiendo, centrado y trabajando. Cuanta más confianza notes de todo el mundo, mucho mejor. Si ves que el entrenador te sigue poniendo, porque cree en ti, cree que eres el más adecuado y confía en que va a llegar ese gol, te refuerza. Sólo queda mantener la confianza y esperar a que empiecen a entrar. Si pierdes la confianza en ti mismo, estás perdido.

Hay una cuestión que no se puede olvidar. En muchísimas ocasiones lo que hace que tú destaques en lo individual, es el colectivo. Si el equipo no crea ocasiones es muy complicado que tú marques goles. Djuka, como Álvaro, tienen capacidad de sobra, demostrada y no tengo dudas que encontrarán la racha buena.

Viguera: «Entiendo que parezca el mayor maula del Sporting»