Las claves del Sporting contra el Mirandés

Dani Souto

SPORTING 1905

Djukic
Djukic Real Sporting

Artículo de opinión

08 feb 2020 . Actualizado a las 13:43 h.

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Enfrentarse a un rival con una dinámica positiva nunca resulta sencillo, más aún cuando las dudas todavía planean en un proyecto, con nuevo capitán al mando, que está dando todavía sus primeros pasos. Ese es el desafío que tendrá que encarar este domingo a las 16 horas de la tarde el Sporting en El Molinón - Enrique Castro ‘Quini’.

El Mirandés arriba a la villa gijonesa no solo siendo la auténtica sensación de la presente edición de la Copa del Rey tras eliminar a tres equipos de Primera División con autoridad, sino que además lo hace sin conocer la derrota desde el inicio del mes de diciembre en su visita a Almería, precisamente la semana posterior a haberse enfrentado al Sporting en Anduva.

Tan cierto es que lleva seis partidos sin conocer la derrota en La Liga Smartbank como que acumula cuatro empates consecutivos, sumando las dos victorias al inicio de esta racha de imbatibilidad. Algo que contrasta con la irregularidad de un Sporting incapaz de contar dos triunfos consecutivos, con una versión de resultados dispar entre lo que logra en su feudo y lejos de él. Sin embargo, en un mes de gran desgaste para el Mirandés por la disputa de la Copa, está encontrando de nuevo en esta competición su bálsamo, su reducto de ilusión. No bastó con superar a Celta y Sevilla para Anduva, que este miércoles vivió un nuevo episodio de júbilo tras vencer al Villarreal y plantarse en semifinales por segunda vez en su historia. Un chute de moral y ánimo que todavía sumará más dificultades a la empresa rojiblanca de este domingo.

Hace escasos días en este mismo diario hacía alusión a la necesidad del Sporting de tener que defender más alejado de su arco fruto de la cantidad de errores individuales cerca del área de Mariño que estaban penalizando y lastrando el rendimiento del equipo. Una cuestión que se antoja complicada por la necesidad de dos factores que ahora mismo escasean en la entidad rojiblanca: tiempo y recursos. Además, si tenemos en cuenta que ante rivales superiores en el aspecto técnico el Mirandés ha demostrado no arrugarse a la hora de presionar a su rival en salida de balón y no ha mostrado reparos a la hora de buscar el envío directo hacia sus puntas, optar por esta vía pierde potencial eficacia.

Y es que ahí reside una de las mayores fortalezas del conjunto dirigido por Andoni Iraola: la capacidad del Mirandés de llevar los partidos a su terreno, a su contexto ideal. Si bien el duelo que disputó el Sporting en Anduva estuvo condicionado por el estado del césped derivado de las condiciones metereológicas, este ya nos permitió dibujar el tipo de encuentro que más favorece al conjunto burgalés: un duelo que pase por lo físico, el juego directo, la disputa aérea y las segundas jugadas.

El Sporting no conseguiría gran cosa si trata de presionar arriba al Mirandés, pues para ellos el plan inicial ya pasa por buscar el envío directo como principal arma, por lo que adelantar el bloque solo podría generar unos espacios a la espalda de nuestros centrales que, dadas sus características físicas, no jugaría a nuestro favor, estirando al equipo y dificultando el vencer en esas segundas jugadas y balones sueltos. Por otro lado, a Djukic se le abre una dicotomía de opciones respecto a su planteamiento: o bien trata de proponer, ser el que domine la pelota el grueso del tiempo, o por el contrario trata de igualar fuerzas ante las virtudes de su rival y, cediendo que el partido pase por el contexto que busca el Mirandés, tratar de ganarle en su propio terreno.

Está claro que las segundas jugadas y los emparejamientos físicos tendrán su cuota evidente de importancia, por lo que el Sporting necesita resguardarse en este sentido. Apueste por el 1-4-4-2 -como se ha venido viendo por Mareo esta semana- o no, Djukic no puede permitir que sus pupilos cedan en el esfuerzo y mantengan una concentración total durante todo el partido, pues el rival así te lo va a exigir. Más en esta cita si cabe. El Sporting va a necesitar músculo para este duelo, pero las dudas ante un plan de juego que no termina de definirse hacen que lleguemos a la previa sin saber cómo el serbio va a tratar de complicarles las cosas a los de Miranda de Ebro. ¿Igualarles en físico o contrarrestarles con el balón? Por ahí pasan a día de hoy las opciones de Djukic. Un rival bien definido que llega pletórico ante un Sporting dubitativo.