Los rojiblancos camino de ser el equipo rocoso que deseaba Djukic
24 feb 2020 . Actualizado a las 16:50 h.El Real Sporting de Gijón sigue dando pasos, pequeños pero seguros, en su lucha por la regularidad. Sofocado el peligro inminente que se cernía sobre los rojiblancos hace escasas dos jornadas, la base para la recuperación ha encontrado en la seguridad defensiva uno de los argumentos para la esperanza. Djukic ha logrado echar el cerrojo.
Pilar fundamental en los planes del técnico serbio desde que se hiciera cargo del banquillo sportinguista hace dos meses, la mejora en las prestaciones defensivas del conjunto rojiblanco ha servido para engordar el casillero de puntos. Desde el primer entrenamiento, desde su primera comparecencia, Djukic fijaba el objetivo inicial en construir un entramado sólido y rocoso. Los frutos comienzan a hacerse visibles.
Desde su llegada, en cuatro de las ocho jornadas disputadas, Diego Mariño se ha ido con el cero en su portería. Todas ellas han sido sinónimo de triunfo. El meta gallego ni siquiera se ha visto en la obligación de realizar las intervenciones imposibles a las que tenía acostumbrada a la parroquia rojiblanca en campañas anteriores. La labor del técnico, con el punto de partida en su primer entrenamiento en Mareo, en el que dejaba la imagen de 'líbero' tras la línea de zagueros, ha conseguido, no sólo que el equipo haya reducido el número de goles encajados, si no que también ha minimizado las oportunidades de los rivales.
Alejados los errores individuales que lastraban el trabajo grupal y superado el síndrome del balón parado en contra, los rojiblancos han logrado echar el cerrojo merced a las pautas introducidas por el técnico serbio y a las decisiones en forma de nombres concretos. Defensa en bloque, línea adelantada, atención multiplicada en las marcas, mensaje repetido con insistencia en los ensayos, y esfuerzo colectivo para sufrir, cuando las circunstancias de los encuentros así lo requieren, se suman a la alternativa dada a Bogdan en el lateral derecho, el paso adelante de Marc Valiente, el relevo en el mediocentro de Cristian Salvador en detrimento de un gris Javi Fuego, o la capacidad para sobreponerse a la ausencia por lesión de Babin, líder natural de la zaga, encontrando una solución de riesgo y ahora de garantías en la veterenía de Molinero. Decisiones de entrenador.
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