La Pizarra: Los 7 problemas del Sporting

A.V.M.

SPORTING 1905

Djukic
Djukic Real Sporting

Artículo de opinión

01 mar 2020 . Actualizado a las 23:43 h.

El encuentro de ayer en Ponferrada volvió a desnudar las carencias estructurales del Real Sporting de Gijón, más propias de un equipo de la zona media-baja, donde está, que de uno de los grandes presupuestos de la categoría de plata.

Los 7 problemas del Sporting

Laterales. Un día más se vieron sus limitaciones, Unai Medina no está al nivel defensivo de Geraldes, ni al ofensivo de Jordi Calavera, e incluso físicamente parece sufrir para recuperar la posición en comparación con los pivotes. En el caso de Damián también se encuentra el mismo problema.

Hasta comienzos de siglo, salvo en contadas excepciones, se trataba de una posición testimonial en la que el futbolista solo debía cumplir en labores defensivas y no complicarse en ataque. Por contra, el nuevo físico de los profesionales y las novedades tácticas han ido aumentando su relevancia, de ahí que cada vez existan más extremos que en su fase final de formación se conviertan en laterales, por la necesidad de sorprender en velocidad desde la segunda línea y de que sean activos en la salida de balón cuando el rival tapa a los mediocampistas. No hace falta irse muy lejos para encontrar ejemplos sobre cómo condicionar el juego desde dicha posición, Pablo García, que hoy marcó un gol con el Sporting B, Guille RosasDavid Argüelles en el juvenil, son futbolistas que dinamizan el juego rojiblanco en Mareo al estilo actual.

Pedro. Está jugando a un gran nivel, pero sus compañeros se lo ponen muy complicado. Por momentos es el hombre que mira a portería rival, el canalizador de juego y el jugador que va desde campo el contrario hasta el propio para recuperar el cuero en una contra del rival. Si sus compañeros le ayudan a medir sus esfuerzos, el asturiano mejorará su toma de decisiones, su eficiencia y su puntería en los golpeos de balón.

Triple mediapunta ineficiente. Carmona no logró asociarse con sus compañeros, Manu García no acabó de entrar en el partido y cuando lo hizo buscó pases imposibles, y Murilo, una vez que el rival le cogió el truco, se quedó desactivado. En ese sentido, sorprende que no se probase un cambio de banda para buscar un perfil diferente.

A su vez, a nivel defensivo solo el balear logró acciones reseñables, lo que también corta las opciones de hacer daño al contragolpe.

Sin 9. Ni el Sporting tiene un delantero de 20 goles, ni se generan pases para que un punta marque 20 goles. Ninguno de los delanteros rojiblancos tiene la habilidad de buscarse su propio disparo en solitario y eso agudiza la necesidad de hacer algo cercano a un buen partido colectivo para ganar. No obstante, se debe reseñar que los desmarques, la asociación y colocación defensiva de Álvaro ha mejorado la propuesta de Djurdjevic, no era complicado.

Centrales. Parecía evidente que iban a sufrir con los balones frontales y laterales, como finalmente resultó. Molinero no es un defensa central y Cordero sí lo es, según la planificación, pero no está al nivel del Sporting. Un balón en largo era suficiente para que la Ponferradina generase peligro, no en vano, la altura media de los cuatro defensas estaba 10 cm por debajo de la delantera local y tampoco es el fuerte de Cristian Salvador. No obstante, la responsabilidad en este caso es de la dirección deportiva por su selección de jugadores y del cuerpo técnico por la decisión, ya que debería haberse optado por un hombre especifico que intentase jerarquizar la zaga. En ese sentido, tampoco ayudó, una vez más, que el nivel de los laterales no aporte estabilidad a la línea generando el efecto habitual de los equipos que organizan rotaciones masivas. Pudo ser mucho peor.

Cambios. Ayer no aportaron nada nuevo, Aitor le pudo dar una velocidad más al equipo pero tomó todas las decisiones clave al revés, mientras Djuka y Pablo se perdieron en sus peleas para ganar la posición al rival sin generar segundas jugadas. Bien es cierto que con los escasos y malos centros realizados, sacar petroleo sería un milagro.

Balón parado. Ayer no causó un gol en contra aunque estuvo cerca. Se tienen errores básicos como saber quién es tu marca a seguir, o no perderla en la segunda jugada. Dado que no se tenían grandes cabeceadores, en ataque tendría sentido buscar saques en corto para intentar sorprender al rival en algún desajuste posterior, o al menos que todos los jugadores entren en carrera desde el vértice contrario del área para no ofrecer marcajes claros y buscar ventajas en el salto.

Nota a Djukic y su cuerpo técnico

Suspenso. No se ofrecieron soluciones tácticas una vez que la Ponferradina supo taponar los ataques rojiblancos y la alineación en la zona defensiva requería de más altura para contener de manera eficiente los ataques locales.

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