«El Sporting debe solucionar el caso Nacho Méndez»

Alejandro Vigil Morán

SPORTING 1905

Nacho Méndez
Nacho Méndez Real Sporting

Artículo de opinión

27 sep 2020 . Actualizado a las 22:35 h.

El Real Sporting de Gijón ha comenzado la temporada en lo alto de la tabla, premiando de ese modo la fidelidad de los más de 15.000 socios que renovaron su abono 'a ciegas' después de dos temporadas completamente nefastas y alejadas del nivel de exigencia que se solicita a una institución de dicha dimensión.

Sin embargo, no todo es felicidad en Mareo ni en el entorno sportinguista. Uno de los grandes talentos de la cantera sportinguista, Nacho Méndez, se encuentra en estos momentos apartado de los ejercicios destinados a preparar los partidos ligueros. Una medida de presión por parte del club gijonés ante la postura del asturiano de negociar más adelante su renovación con el Sporting. Aspecto que no convence en los despachos de Mareo, al entender que se estaría formando a un futbolista que desde enero podría negociar con libertad su salida gratuita a otra entidad para el próximo verano, algo que ya ocurrió en tiempos pasados con otros nombres grabados en la mente del aficionado. A su vez, se han respetado las condiciones de la propuesta ofrecida antes de la crisis económica, una oferta que desde la SAD se interpreta como competitiva a nivel de salario y de duración, así como le recuerdan los más de 70 encuentros disputados con el primer equipo.

En paralelo, el jugador no reclama la titularidad en la escuadra sportinguista, pero sí desea ver qué tipo de encaje tendría en el nuevo proyecto de Javi Rico y David Gallego, así como el potencial del mismo, después de 4 años en los que han sido constantes los cambios de entrenadores, jugadores y hasta preparadores físicos. La primera incógnita se encuentra en estos momentos lejos de resolver, dado que Nacho no puede pelear por entrar en las convocatorias ligueras, lo que arroja un notable escenario de desconfianza por ambas partes y en estos momentos se antoja como muy compleja su solución, ya que el de Luanco se siente acosado por las maniobras rojiblancas.