«¿Por qué el Sporting no sabe jugar los derbis?»

A.V.M.

SPORTING 1905

Christian Fernández y Djurdjevic en el derbi jugado en el Tartiere en la 18/19
Christian Fernández y Djurdjevic en el derbi jugado en el Tartiere en la 18/19 César Quian

Artículo de opinión

13 oct 2020 . Actualizado a las 16:18 h.

Ver un derbi asturiano desde el prisma sportinguista se comienza a parecer a un cumpleaños colegial, en el que el protagonista no atina a romper la piñata de las gominolas hasta que finalmente se autogolpea con su propio bate hinchable sin querer.

Hace unos meses era Unai Medina el que regalaba un contragolpe mal gestionado por el Sporting tras el taconazo del vasco, y ayer fue Javi Fuego el que hacía un penalti innecesario, 2 errores que costaron 2 goles y 2 derrotas ante un Oviedo muy limitado al que no se le hicieron ni cosquillas. Precisamente eso es lo que disgusta a la afición sportinguista, sentir que el equipo no es capaz de, al menos por momentos, agobiar al rival en ataque.

No hace falta hacer un drama del pinchazo, son 3 puntos y el equipo gijonés sigue en zona de ascenso. Por contra, sí conviene analizar un problema que se está convirtiendo en habitual, dado que los sportinguistas solo han podido festejar 1 triunfo en los últimos 7 derbis -ningún jugador del Sporting ha marcado gol en los últimos 4-. Curiosamente, el único que se tomó en Mareo como un duelo a vida o muerte, lo que paradójicamente debió hasta sorprender al Oviedo, horas había roto relaciones con la SAD rojiblanca. Para los oviedistas fue un derbi y para el Sporting la jornada 5, también para parte de la afición, contagiada por el club. Personalmente, tenía pocas ganas de ver un partido que esperaba aburrido, como el anterior, y en el que había serias opciones de empatar o perder. Al menos esa es mi percepción.