«Tardes de pijama y zapatillas»

David Herrero García

SPORTING 1905

Djuka y Gaspar
Djuka y Gaspar Real Sporting

Artículo de opinión

14 dic 2020 . Actualizado a las 21:02 h.

Me preguntan en el trabajo qué días me voy a coger de vacaciones durante las Navidades. Me lo preguntan a diez días de Nochebuena porque todavía no lo tengo claro. En realidad, como he sido el último en llegar, no me queda otra opción que rebañar las fechas que han dejado libres mis compañeros. 

Lo hablaba hace unas horas con un amigo que trataba de quitarle drama al asunto. El típico que se alegra por tener vacaciones en septiembre y no en julio o agosto, porque todo es más barato y los destinos turísticos no están tan masificados. El que prefiere jugar bonito a ganar. Que también qué casualidad que ese argumento lo defiendan con uñas y dientes los que tienen la victoria por castigo.

Pero ese no es el tema de esta columna. El caso es que tengo que decidirme pronto y, a decir verdad, me da bastante igual. Por primera vez en mucho tiempo voy a recibir al nuevo año en pijama y zapatillas. Atrás quedaron noches de celebración para el olvido.

Una nochevieja volvía a casa con varios amigos, ya bien entrada la mañana, cuando a uno de ellos se le ocurrió la brillante idea de ir a desayunar un kebap. En aquel preciso instante, todas mis alarmas interiores se encendieron de golpe y dije que por ahí sí que no pasaba. Que un kebap no iba a ser mi primera comida del año. Lo tenía tan claro que di media vuelta y me fui arrastrando la parte derecha del cuerpo por la pared hasta que doblé la esquina y desaparecí.

Al día siguiente amanecí con varios mensajes de WhatsApp detallando lo sucedido. Así que me puse en pie frente al traje que me había acompañado durante la noche y comprobé que, efectivamente, el hombro derecho de la americana estaba ligeramente cubierto por una capa de pintura blanca. Pasé la mano por encima varias veces y la mancha comenzó a desaparecer. Y entonces las cosas volvieron a su sitio y, por supuesto, yo volví a la cama. Y me daba igual cómo de bonito había jugado la noche anterior. Lo importante es que la americana lucía en ese momento intacta. Los tres puntos se quedaban en casa.

Nos valen los tres puntos

Un pase de Saúl por delante de la defensa aragonesa desequilibró a favor del Sporting un partido gris de ambos conjuntos. Tres jornadas llevaban los asturianos sin ganar y terminaron el encuentro con una victoria que les mantiene en los puestos privilegiados de la clasificación.

Por otro lado, las lesiones de Manu y Babin volvieron a evidenciar la acumulación de minutos en las piernas de los jugadores rojiblancos, que conocen y ansían los días de vacaciones.

El equipo necesita tardes de pijama y zapatillas, pero de momento nos valen estos tres puntos.

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