Texto de análisis
02 oct 2021 . Actualizado a las 17:34 h.Ya tuvo su cuota de protagonismo la temporada pasada, más aún teniendo en cuenta que venía de debutar con el primer equipo en la anterior. Sin embargo, en este inicio de campaña ha logrado dar un paso al frente. Gaspar Campos no solo se ha sumado al once titular del Real Sporting de Gijón en 5 de 7 ocasiones en este arranque de liga, sino que ha incorporado nuevos registros a su juego, se ha acercado más al área -al igual que el resto del bloque- y lo ha asumido con una madurez y una calidad para desenvolverse en este nuevo escenario que han elevado su techo.
Gaspar suma dos goles a su cuenta particular en este inicio, siendo el máximo anotador en un logro compartido con Uros Djurdjevic y Fran Villalba. Pero, más allá de la cantidad en sí, lo que resulta llamativo en él es el cómo se han producido. Ya sabíamos que era un mediapunta reconvertido a la posición de extremo desde su etapa en el filial sportinguista, con Samuel Baños primero y Sergio Sánchez -aunque en menor medida por su salto al primer equipo- después. Sin embargo, en el equipo sénior del Sporting no lo hemos visto en otro rol. Cerquita de la cal, en banda izquierda -especialmente-, con una clara tendencia a ir hacia dentro, asociarse o buscar el apoyo en su buen golpeo de media distancia, el cual ya le hizo saborear las mieles del gol en 3 ocasiones la temporada pasada.
Este año, con un Sporting renovado en sus intenciones y movimientos ofensivos, Gaspar pisa más área, llega más desde diferentes zonas, contando con la libertad para moverse por el ancho del terreno de juego en el último tercio, un aspecto que él mismo destacó ante la prensa, y desarrollando su capacidad para interpretar y trazar los desmarques que lo están en definitiva acercando al gol, a situaciones de finalización, y no solo al área rival.
En este sentido, Gaspar ha mejorado sus promedios en todos los sentidos en lo relacionado con el gol: si la campaña pasada firmaba una media de 1,58 tiros a puerta por partido, en estos 7 encuentros disputados suma un promedio de 1,93. Por otro lado, si en la última temporada necesitó 35 tiros (14 de ellos a puerta, un 40%) para hacer 3 goles (un tanto prácticamente cada 12 disparos), en la presente ha sumado 2 dianas con 10 remates (un gol cada 5 disparos y de los cuales el 50% fue entre los tres palos). Esto concuerda con las declaraciones del técnico, David Gallego, al ser preguntado sobre la efectividad de Gaspar de cara a portería, destacando de él que "ha crecido mucho en la finalización, es un chico muy maduro y que es muy fiable en estas situaciones", además de "entender muy bien su rol", lo cual es de relevancia dados los cambios a los que habrá tenido que adaptarse en los nuevos automatismos del equipo en ataque.
Más allá de trazar proyecciones de goles o similar, que en esto del fútbol rara vez suelen ayudar, lo cierto es que el momento presente de Gaspar en cuanto a sus cifras ofensivas merecían contrastarse con los datos. Ya no es solo la sensación de que es un futbolista más completo, más maduro, para prueba infalible su último gol ante el Málaga, al que acompaña de una gran confianza, sino que las estadísticas también vienen a reflejar esta mejoría en los últimos metros. La traducción en números de su mejoría sobre el césped. Una segunda línea que venía necesitando de sumar recursos y goles que los respalden y que en este inicio de liga están aportando en ambos sentidos, con Gaspar como uno de sus máximos exponentes.
*Recuerda comentar la noticia en el foro que se encuentra debajo de esta publicidad.