Las 4 claves de la derrota del Sporting

Dani Souto

SPORTING 1905

Gallego
Gallego LaLiga

Texto de análisis

24 oct 2021 . Actualizado a las 23:08 h.

No pudieron evitarse las caras largas tras la primera derrota del Real Sporting de Gijón en su estadio. Aun con ello, tampoco puede decirse que fuera un mal partido de los rojiblancos, coincidiendo en su diagnóstico con el míster, David Gallego, en que no merecieron la derrota. Pero ya lo sabemos, el fútbol no entiende de merecimientos. El Valladolid acertó lo que el Sporting no fue capaz de convertir, por lo que tampoco se puede decir que no sea una derrota justa. Más allá de esto, tratamos de condensar en 4 claves los porqués de la derrota de los asturianos:

Generación sin premio

Está claro que el resultado se decide en las áreas, pero lo que ocurre entre ellas, el desarrollo para llegar a estas, también tiene su importancia. Ahí el Sporting viene haciendo las cosas bien, y en el grueso del partido también lo demostró frente al Valladolid. En los primeros minutos, con los de Pacheta apretando más arriba, los locales lograron encontrar espacios en el carril interior para poder avanzar con el balón controlado, lo que empujó a los pucelanos a arrinconarse en la frontal de su área para no estar tan expuesto al avance rojiblanco. Esto hizo que el dominio de balón, en líneas generales, perteneciera a los de David Gallego, aunque el contexto no incomodara a los visitantes. El Sporting creó, generó ocasiones y tuvo más opciones claras que su rival, cosa positiva, pero que de poco sirve si no se aprovechan.

Falta de acierto

Es eso mismo lo que acompañó a la positiva versión con balón del Sporting. Djuka sumaría un nuevo gol tras un centro exquisito de Aitor, pero ni el balcánico más allá del tanto, ni el onubense, que se encontraría con el palo, así como Villalba o Gaspar, todos ellos con ocasiones claras, fueron capaces de aprovechar la oportunidades generadas sobre la meta de Roberto que, eso sí, sacó una gran mano a Gaspar y solventó un mano a mano con Djuka que se anularía por un fuera de juego que, de haber entrado, se habría revisado en el videoarbitraje. Es una cantinela que se lleva repitiendo mucho tiempo, demasiado ya, pero que está marcando la dinámica reciente del Sporting. Falta más concentración, más serenidad a la hora de acabar las jugadas. Una ansiedad con el gol que acrecienta con cada partido.