Texto de análisis
27 mar 2022 . Actualizado a las 21:43 h.Victoria fundamental para las aspiraciones del Real Sporting de Gijón. El equipo de José Luis Martí se repuso de una mala primera mitad y logró firmar una remontada que acabó con un marcador abultado en favor de los asturianos. Un Sporting letal y eficaz al contragolpe que asestó los golpes necesarios en los momentos exactos. El cuadro rojiblanco coge aire con tres puntos clave para alejarse de la zona de descenso tras los tropiezos de sus rivales directos. Analizamos en cuatro claves los aspectos destacados que explican la victoria local:
Desajustes en la presión
En un primer tiempo con varias dificultades para el Sporting, la gran separación entre las líneas del conjunto rojiblanco sin balón fue uno de los principales escollos para los de Martí. Esto se reflejó en la presión sobre la salida desde atrás del rival, llegando habitualmente tarde sobre el poseedor y dando facilidades para abrir líneas de pase que les permitieran avanzar. Equipo muy estirado y con ello separado y mal organizado para recuperar el esférico en la parcela del Cartagena. El equipo llegaba tarde a cada acción sin balón ante un rival mejor estructurado y que sabía generar y sacar provecho de sus superioridades numéricas tanto con el cuero como sin él.
Dudas en la defensa del área
Sin ser un partido marcado por las ocasiones generadas por el rival, las habituales dudas en defensa, especialmente en el interior del área, hicieron acto de presencia. Errores a balón parado, salidas en falso, despistes -como el de la acción del gol-, falta de contundencia.. Se sostuvo cuando tuvo que hacerlo, pero las dudas aparecieron una vez más. Un incorregible en la temporada del Sporting.
Letales al contragolpe
Martí quería un equipo vertical y que explotara la velocidad que tiene en sus atacantes como dijo en su presentación. Este, sin duda alguna, ha sido el partido que mejor ha representado esta idea con el balear en el banquillo. Ante un Cartagena que asumía demasiados riesgos y dejaba mucho espacio para correr, el Sporting supo hacer daño al contragolpe. Si bien partían siempre en situaciones de ventaja, esta misma temporada se ha demostrado en múltiples ocasiones que eso no siempre es sinónimo de ser productivo. En esta ocasión el equipo sí supo ejecutar bien dichas contras, desde las conducciones de jugadores capacitados para ello como Villalba o Pedro, los desmarques y carreras al espacio de jugadores como Djuka o Aitor y, de igual forma, la efectividad de cara a puerta. Nada que reprochar en este aspecto en la noche de ayer.
Buena lectura del partido
No solo fue una cuestión desde el banquillo, también se vio sobre el césped. El Sporting encontró los goles en el momento exacto, especialmente para la remontada, empatando cerca del descanso y poniéndose por delante al poco de salir de vestuarios. Más allá de esto, el equipo no perdió la cabeza yendo por debajo en el marcador, al igual que, cambiando por obligación a un plan más defensivo, tampoco se hundió cerca de su portería y supo buscar sus opciones a la contra. Un partido mucho más serio en este sentido de lo que venía siendo habitual este curso
Los cambios
Djuka por Ramírez. Golpe de efecto al descanso, con Uros saliendo desde el banquillo tras su largo viaje de regreso a Gijón. El balcánico tuvo un contexto mucho más favorable del que suponía para el venezolano. Su influencia en el ataque del Sporting fue total con un doblete que redondeó su actuación. Otra película respecto al partido de Eric.
Gragera y Pablo por Gaspar y Aitor. Ajuste táctico pensando en defender la ventaja. Bloque más junto y refresco para la línea de centrocampistas de cara a la presión, donde tanto Gragera como Pablo aportaron. Igualmente, también sumaron con balón con un Cartagena ya volcado.
Borja y Argüelles por Villalba y Pedro. Nuevo cambio de sistema con tres centrales para preservar la ventaja en los últimos minutos, sacando además a un futbolista con cartulina amarilla. Ninguno de los dos estuvo realmente exigido en el rato que tuvieron.
Nota a Martí y el resto del cuerpo técnico.
Bien. Penaliza un primer tiempo con el equipo más desordenado y sin apenas capacidad para dañar al rival. Sin embargo, los ajustes de la segunda parte, la inteligencia del equipo midiendo los tiempos del encuentro y la gestión desde el banquillo con las sustituciones explican buena parte del rendimiento del grupo y del resultado final. Un primer tramo con poco a rescatar pero una segunda mitad que debe marcar una idea a seguir.
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