Las 4 claves del nuevo entrenador del Sporting: «Agresividad defensiva, cariño al futbolista, intervencionismo para cambiar partidos y obsesión táctica»
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El técnico desgranó su método en El País
08 oct 2025 . Actualizado a las 10:47 h.El próximo entrenador del Real Sporting de Gijón será Borja Jiménez y durante una entrevista en El País explicó varias de las claves de su método como entrenador.
Borja Jiménez destaca su obsesión por la táctica: «Yo la amo, echo horas en la pizarra, le damos mucha importancia porque nos genera seguridad, pero luego no es tan importante. Cuanto menor es el nivel de los futbolistas, más se nota la mano del entrenador. Por ejemplo, la Segunda es una categoría muy de técnicos. Está todo muy igualado y las diferencias vienen de un planteamiento. Pero en Primera no hay tanta influencia. Hay que poner a los buenos y llevarles la pelota a zonas donde pueden hacer daño. Antes igual tenía más dudas, pero ahora veo claro que el fútbol es de los jugadores».
Borja, que trabaja de forma habitual con un coach para trabajar su mentalidad desde hace varios años, explicaba del siguiente modo su manera de gestionar las plantillas: «A este nivel, me he encontrado unos jugadores con una mayor necesidad de cariño. Piden muchísima atención, constantemente. No dejan de ser críos de 20 o 26 años, casi siempre detrás de una coraza, con una capacidad económica muy grande, pero con los mismos problemas que el resto. Es lo que más demandan de un entrenador porque ya tienen talento. Cuando no juegan, se lo tienes que dar para que sigan esperando la oportunidad. Y si juegan, para que no interpreten que pueden ser culpables de algo».
En ese sentido, también explicó en el As su relación profesional con su coach: «Eso es un tema muy personal. Eso debe usarlo cada uno. Yo tengo el mío. Trabajo con mi gente. Y quién lo crea, debe trabajar con gente de su máxima confianza. Porque tener la figura del psicólogo sin que los jugadores crean… cuando vas a uno, es porque realmente crees que te va a ayudar. Tenerlo por tenerlo, no me parece útil. Pero sí que creo que es importante tener acceso a uno. Y eso es algo que cada vez tenemos más cerca. Eso es bueno. Parte también de nuestro trabajo es ése, equilibrar las cabezas, saber qué necesita cada futbolista… No se nos puede olvidar».
Respecto a su ideal de juego: «Me gustaría ser muy dominador y agresivo para defender pero mis equipos juegan como pueden más que como quieren. En Segunda defendíamos mucho en bloque bajo y los jugadores estaban muy cómodos. A mí me generaba cierta inseguridad, pero a ellos, no. Entonces, aprendí a estar seguro. En Primera defendemos muy lejos de nuestra portería porque el equipo tiene la sensación de que cerca del área, al haber más talento enfrente, hay más posibilidades de encajar. Somos los mismos, pero lo hacemos diferente».
Un entrenador muy intervencionista: «Necesito tener todo controlado, o creer que lo tengo, verlo con mis ojos, para estar seguro y transmitírselo a los futbolistas. Los jugadores han tenido ganas muchas veces de llegar al descanso para ver qué les decíamos porque sabían que iba a cambiar el resultado. Nos ocurrió el año pasado. Han normalizado que pueda haber uno o dos cambios pronto. Y si aciertas, los tienes en la mano».
En paralelo, está previsto que Borja Jiménez pueda ser anunciado oficialmente pronto, con el entrenamiento del miércoles en el horizonte para iniciar la preparación del encuentro de este domingo frente al Racing de Santander, marcado para las 16:15 horas, en el que se daría su estreno en el banquillo de El Molinón - Enrique Castro 'Quini'. Uno de los asuntos en los que se trabaja esta tarde del martes es en la composición de su nuevo cuerpo técnico.
El técnico, de 40 años, se encontraba sin equipo desde el pasado verano tras cerrar la temporada en el Leganés, donde no consiguió evitar el descenso en primera división, luchando por la salvación hasta la última jornada.
Jiménez acumula experiencia en otros conjuntos de segunda división, con una carrera en la que fue progresando desde las categorías inferiores, pasando por clubes como Mirandés, Cartagena o Deportivo, además del citado Leganés, donde cosechó su mayor éxito al llegar a Primera división. Previamente también ascendió a Segunda al Mirandés y al Cartagena, de ahí su mote como el «chico de los ascensos».
Su éxito pepinero se basó en un estilo marcado por el bloque bajo, la fortaleza defensiva y el balón parado. El Sporting apuesta por él para obtener el máximo rendimiento de una plantilla construida para crecer desde la defensa con Asier Garitano y Jiménez destaca por introducir matices tácticos en cada partido, haciéndolo poco previsible, y por acumular hombres por dentro.