Murias critica a Orlegi: «Mareo merece un respeto, el Sporting no puede renunciar a los benjamines»
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Declaraciones en 'La Hora Rojiblanca' de RPA
11 mar 2026 . Actualizado a las 11:12 h.Declaraciones de Manolo Sánchez Murias, ex director de la Escuela de Fútbol de Mareo entre 2013 y 2022, durante la tertulia del programa La Hora Rojiblanca de RPA sobre el proyecto de cantera del Real Sporting de Gijón, el debate de la reestructuración de los equipos benjamines o su etapa al frente de la base rojiblanca. Puedes escuchar la tertulia completa en este enlace a partir del minuto 23:15.
«Todo el que siente el sportinguismo y conoce el potencial del club, del entorno y de todo lo que rodea al Sporting, piensa que es un club de Primera, pero la realidad es que en los últimos años está costando no solo conseguir el ascenso, sino también tener la posibilidad de asentar un proyecto en la máxima categoría. El diagnóstico es difícil de definir, incluso para alguien que ha estado dentro del club durante bastantes años. Hay algo que para mí es necesario para que las cosas salgan: que exista cierta estabilidad y que haya una evolución dentro de un proyecto. Pero eso, al mismo tiempo, es lo más difícil en el fútbol. Apostar por una idea, darle consistencia y estabilidad a un proyecto basado en unos jugadores y liderado por un entrenador no es sencillo. Muchas veces la inmediatez y las urgencias son malas consejeras, y no es fácil mantener esa estabilidad cuando los resultados aprietan. Si miras los proyectos que funcionan, detrás suele haber confianza en una idea. A veces los resultados llegan por esa apuesta y otras veces la apuesta se refuerza gracias a los resultados. Esa es la dificultad de todo este proceso»
«Ese debate del benjamín, a veces, me produce sentimientos encontrados. En parte me entristece y también me cansa un poco. Yo creo que no se puede renunciar a los mejores jugadores de tu región, sean los más pequeños o los mayores. No se puede renunciar a ellos. Hay muchas formas de lograr que esos jugadores estén contigo y, en el fútbol, muchas de esas fórmulas pueden ser válidas. Pero lo que observo, lo que me hace dudar y a veces también me apena, es que veo demasiadas decisiones y, dentro de ese cúmulo de decisiones, no veo un guion claro. Cuando eso ocurre, desde mi punto de vista, echas en falta algo. Por ejemplo, hablabais de los benjamines. El año pasado se fichan benjamines de primer año, de ocho años, para darles continuidad, explicarles un proyecto y ofrecerles un itinerario deportivo. Y al año siguiente les dices que ese itinerario ya no existe. ¿Por qué esa urgencia? ¿Por qué no esperar a que esa generación complete su etapa y a partir de ahí iniciar el cambio? A mí me parece que hay algo fundamental que ofrecer a esos chavales: un proyecto estable, confiable y con visos de continuidad. Si eso no está encima de la mesa, se percibe rápidamente. Y quienes van a tomar la tutela de la proyección de esos jugadores, que son los padres, lo detectan enseguida. Cuando no te ganas esa confianza y esa credibilidad en todo el entorno, me parece que es algo muy peligroso»
«Yo me preguntaría si realmente tienes un proyecto de referencia, un proyecto que se caracterice por hacer las cosas bien, por ser serio, por cuidar a los jugadores y a la gente que trabaja contigo y por ofrecer algo diferente. Si eso existe, los jugadores y la gente van a querer estar contigo. Para mí la clave es si estás apostando de verdad por ofrecer eso. Que se vea que hay un guion y una idea. En el fútbol muchas veces hablamos de muchas cosas y a mí, por ejemplo, me cansa cuando escucho aquello de que 'hay que modernizar'. ¿Qué significa modernizar hoy en día? Para mí no significa nada. Al final hay gente que trabaja bien y gente que no lo hace tan bien. Trabajar bien es apostar por algo, darle estabilidad, confianza y paciencia. A partir de ahí las cosas pueden salir. Yo mismo he cometido errores y de ellos se aprende, pero sigo pensando que la clave es esa: confianza, paciencia y continuidad. Y lo que veo ahora son muchas decisiones: ahora se apuesta por hacer equipos, luego por quitarlos; ahora hay un director, luego otro; ahora aparece un responsable de metodología… Creo que ese no es el camino. Lo importante es tener un guion claro encima de la mesa, y ese debería ser el verdadero debate»
«Llegaba gente nueva al club y venían con su propio equipo de trabajo, y eso desde mi punto de vista es algo totalmente respetable. En cuanto a las declaraciones del propietario del club (Irarragorri diciendo que no llevaría a sus hijos a Mareo al llegar al club), lo único que puedo decir es que me siento orgulloso de mi etapa y del trabajo que hice, así como de la gente con la que trabajé. Creo que trabajé con gente muy buena y, humildemente, pienso que esa gente le dio mucho al club. Ojalá me equivoque, pero creo que fue así, y ojalá pronto vuelva gente como esa a aportar mucho al club en el ámbito de la formación y de la cantera»
«Si algo me duele no es por mí personalmente, sino porque Mareo representa una trayectoria de mucha gente trabajando al servicio de un proyecto clave en un club como el Sporting: el proyecto de cantera. Y eso merece un respeto. Desde 1978, cuando se fundó la escuela, mucha gente ha pasado por ahí y ha dejado mucho. Yo he aprendido de muchos. Fui jugador de las categorías inferiores, del filial y del primer equipo; he sido entrenador en las categorías inferiores, en juveniles y en el segundo equipo, además de en dos etapas en el primer equipo; y también fui director de la cantera durante muchos años. Si algo estaba en mis manos era contribuir a ese legado y seguir agrandándolo, como hicieron muchos antes que yo. Por eso, lo único que yo exijo y trato de dar en la vida es respeto. No hacia mí personalmente, sino hacia todo lo que ha significado Mareo durante tantos años»