El Sporting centra su prioridad y presupuesto de fichajes en posiciones clave para mejorar el 11 titular y el fondo de armario
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El club define sus prioridades salariales en el mercado
06 jul 2026 . Actualizado a las 13:26 h.La dirección deportiva del Real Sporting de Gijón ha definido con especial prudencia las prioridades en cuanto a roles necesarios en la plantilla y en consecuencia la escala salarial en las que moverse en su planificación en el presente mercado de fichajes; desde una lógica económica que no siempre se había cumplido en un pasado, el club tratará de optimizar sus inversiones para no comprometer fichajes importantes para la plantilla, con una contención del gasto muy marcada para aquellas demarcaciones para las que ya cuenta con piezas asentadas.
A pesar de la importante ampliación de capital ya anunciada, desde Mareo se trabaja con un presupuesto muy definido a la hora de perfilar las necesidades de la plantilla, queriendo cuidar hasta el más mínimo detalle de cada inversión. El caso más claro es el del carrilero izquierdo, una demarcación que se quedó escasa de efectivos tras la marcha de Brian Oliván y después de que el club colocara a Pablo García en el escaparate de salida. Al no existir ninguna alternativa dentro del club para el teórico rol de titular, el Sporting está obligado a buscar en el mercado un futbolista que pueda serlo y que aporte garantías desde el primer momento, lo que implica asumir un desembolso económico más elevado que en otras posiciones. El nombre de Álex Centelles sirve como ejemplo, aunque el futbolista priorizó una opción que le permitía competir en Europa.
Por contra, sin salir de la línea defensiva, en el carril derecho hay mayor tranquilidad con Guille Rosas, sin la misma 'urgencia' por firmar a su competidor, ni darle una porción importante del presupuesto que se maneja. En ese sentido, se analiza el nombre de Iker Martínez, como también sucede por izquierda con Alex Diego, dos jugadores de la casa que apuntan a realizar la temporada junto al grupo de trabajo de Nicolás Larcamón y que serán considerados como potenciales alternativas. Si no surge una oportunidad de mercado interesante estas opciones podrán coger fuerza.
En el eje de la defensa, donde más refuerzos se han cerrado, la variedad de inversiones va acorde a las necesidades. El club priorizó la contratación de nombres de mayor experiencia y recorrido, como Jorge Sáenz y Emanuel Gularte, perfiles que exigen igualmente un desembolso correspondiente al de futbolistas llamados a asumir un papel importante. Del mismo modo, la llegada de Aimar Duñabeitia para completar la zaga -a la espera de Andrés Cuenca- encaja en una inversión menor para un perfil joven y con potencial, pero que otorga calidad en la rotación.
Por delante, el Sporting ya cuenta con jugadores consolidados que copan la parte más alta de la escala salarial de la plantilla en varias posiciones, casos de Álex Corredera, Jonathan Dubasin, Juan Otero o César Gelabert. El grueso de fichajes necesarios no llegarán con el cartel de indiscutibles para el once, y eso hace que las inversiones en estos jugadores tengan que encajar en unos parámetros muy concretos. Tan solo hay una excepción, y es que se ha reservado una partida económica importante para un delantero, con el deseo de que lleve el nombre de Andrés Ferrari. Dejando un remanente para otro fichaje complementario en la punta.
La operación de Óscar Trejo, por ejemplo, encajaba a la perfección en términos de inversión y potencial rendimiento, mientras que la de Justin Smith ejemplifica cómo el Sporting busca oportunidades concretas en el mercado que, una vez supera unos baremos, termina por sacar a los asturianos de la puja. El futbolista recibió una oferta económica y deportivamente más atractiva -con un rol más importante- por parte del Eldense, propuesta que también resultaba más interesante para el Espanyol, propietario de sus derechos. El Sporting, que lo consideraba una pieza secundaria dentro de su planificación, optó por no pujar de más al no encajar esa inversión en el margen que tenía reservado para un rol de ese perfil. De ahí que el baile de alternativas, especialmente en esos jugadores llamados a completar la plantilla, se vislumbre como una constante a lo largo de este mercado de verano.
Esta situación responde a un criterio de encaje salarial: el club fija el margen económico de cada operación en función del rol que presumiblemente vaya a desempeñar el futbolista dentro de la plantilla, y no está dispuesto a tensionar esas cifras al alza cuando se trata de posiciones ya cubiertas por jugadores de peso. Es la manera con la que el Sporting pretende marcar líneas rojas en el mercado sin salirse de ellas, priorizando el gasto allí donde realmente existe una necesidad deportiva partiendo de una plantilla amplia en número antes de lograr dar salidas.