El entrañable y aplaudido viaje solidario de Saúl Craviotto a Madagascar

El palista muestra en sus redes sociales el día a día de su colaboración con una ONG local

Saúl Craviotto en una aula de Madagascar
Saúl Craviotto en una aula de Madagascar

Redacción

Los deportistas de élite son un ejemplo por su dedicación, esfuerzo y constancia en sus disciplinas y, además, en muchos casos también son tomados como referentes por su importante labor solidaria. El trabajo de estos en labores de concienciación y de compromiso con los más desfavorecidos son una manera de dar a conocer al gran público sobre la dura realidad a la que se enfrentan millones de personas en todo el mundo, que no disfrutan de las comodidades de los países más desarrollados. Saúl Craviotto es uno de estos ejemplos no solo de éxito deportivo, sino también de una mentalidad solidaria que le ha hecho coger las maletas rumbo a Madagascar para trabajar en una ONG local, desde donde comparte en sus redes el día a día de su estancia para mostrar la difícil vida de los habitantes de Toliara, en la isla africana.

El palista olímpico colabora con la ONG Agua de Coco en los proyectos que esta realiza en la zona, ayudando a los menores de este lugar a salir de situaciones como explotación infantil, prostitución de menores o maltrato, además de las numerosas personas sin recursos que habitan en Toliari. El propio Craviotto da testimonio en su cuenta de Instagram de esta realidad y de sus experiencias en esta provincia africana. Tengo que decir que tengo una mezcla de tristeza e ilusión. «A pesar de haber conocido historias duras de explotación infantil, prostitución de menores, maltratos, gente sin recursos, etc, me quedo con la labor que hacen en estos proyectos sacando de este círculo sin salida a estos menores y ofreciéndoles un futuro digno», comenta en una de sus publicaciones de esta red social, donde ha sido muy aplaudido por esta conciencia solidaria y su dedicación a estas causas humanitarias.

Además, el deportista ha compartido con los lugareños su gran pasión: el piragüismo. «Ni en Madagascar me libro de darle a la pala...», señala divertido en Instagram, donde se le puede ver en un vídeo junto a varias personas en una embarcación casera entrando en el agua. Si bien su viaje a esta zona se dirigía a conocer la labor solidaria de Agua de Coco y colaborar en la medida de lo posible en los proyectos, a la par que mostraba al público una realidad que no suele acaparar telediarios, el palista no dudó en aprovechar cada momento libre para divertirse con al población local y sacarles una sonrisa. Craviotto lleva cinco días en Madagascar, en un viaje solidario que no solo recordarán para siempre los lugareños, sino también el propio deportista. 

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