Guillermo y Máxima fueron fotografiados en sus lujosas vacaciones griegas sin mascarilla y sin guardar la distancia de seguridad
24 ago 2020 . Actualizado a las 22:28 h.Los reyes de Holanda no han renunciado a disfrutar de unas vacaciones de lujo este verano a pesar de la evolución de la pandemia de coronavirus y la crisis derivada de ella. Guillermo y Máxima pusieron un año más rumbo a su retiro dorado en la isla griega de Spetses, considerado su segunda residencia y el lugar donde se relajan al borde del mar Egeo. La calma y la tranquilidad ha hecho que los reyes se dejaran ver en público en los últimos días sin observar las medidas sanitarias que son necesarias para todos los ciudadanos.
Una foto difundida en las redes sociales muestra a Guillermo y Máxima posando con un hombre en una terraza de un local y sin guardar con él la preceptiva distancia a pesar de que ninguno de los tres tiene puesta la mascarilla. El rey holandés lleva el protector plegado en la mano.
«En los medios ha aparecido una foto en la que mantenemos muy poca distancia. En la espontaneidad del momento, olvidamos cumplir la norma. Por supuesto, deberíamos haberlo hecho. Porque el cumplimiento de las normas de protección es esencial para evitar contraer el virus estas vacaciones», escriben Guillermo y Máxima en un mensaje de arrepentimiento.
Según el programa de noticias holandés RTL Nieuws, la persona que aparece en la imagen es el dueño de un restaurante de esta isla, en la que los reyes hicieron escala durante un crucero por varias islas que hicieron a bordo de su yate privado, una ostentosa embarcación fabricada en un astillero holandés y que el monarca adquirió recientemente por dos millones de euros.
El suntuoso barco redondea unas vacaciones de lujo para los reyes holandeses y viene a sumarse a la hacienda de 4.000 metros cuadrados que adquirieron hace unos años por cuatro millones y medio de euros después de que Máxima se enamorara de las islas griegas tras asistir a la boda de Nicolás de Grecia con Tatiana Blatnik. La residencia fue acondicionada con cargo al Gobierno holandés.
Hace unos días fue Mary de Dinamarca quien tuvo que pedir disculpas por estrechar la mano de una persona públicamente en su primer acto oficial después de las vacaciones. «Ayer estuve en Grena para mi primera visita oficial después de las vacaciones de verano. En el mar y en el aire todo fue bien, pero en tierra cometí un error y desafortunadamente llegué a estrecharle la mano. Esto me recuerda lo importante que es que nos ayudemos los unos a los otros a cumplir las recomendaciones. Cuídense y cuiden a los demás», escribió en las redes sociales.