Este es el restaurante asturiano que ha pasado de ser un bar de carretera a una «casa de comidas de culto»

Carlos Menéndez REDACCIÓN

VIRAL

La Reguerina
La Reguerina Google Maps

Este local se encuentra ubicado entre Ribadesella y Canero, en el kilómetro 35 de la carretera N-362

12 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ubicado entre Ribadesella y Canero, en el kilómetro 35 de la carretera N-362, se encuentra La Reguerina, un bar de carretera que desde que fue fundado en 1968 ha tenido múltiples funciones a lo largo de su historia como puesto de peaje hasta incluso convertise en un cine o teatro. Sin embargo, uno de los giros más radicales en la trayectoria de este local llega cuando Maite Llosa Lozano se convierte en la responsable de este restaurante.

Fue en el año 2002 cuando esta mujer, la cuarta generación de la familia, asumió la dirección de La Reguerina para transformarlo en una de las grandes referentes de la gastronomía tradicional asturiana. Una de las claves de la filosofía que instauró Llosa es que todo lo que se sirve en el restaurante se prepara al momento, sin utilizar productos ajenos al propio espacio. En este local no se adquieren productos ya preparados. Todas las salsas, mermeladas y diferentes componentes se cocinan allí utilizando como materia prima alimentos de su propia huerta o de proveedores locales cercanos.

La oferta gastronómica mezcla clásicos de la cocina asturiana siempre teniendo en cuenta la estacionalidad. Entre sus platos destacan la fabada (limitada a pocas raciones al día), arroces con pulpo o almejas, pescados frescos de lonjas asturianas, carnes como cabrito o solomillo asturiano, y los postres elaborados personalmente como el tocinillo de cielo, tarta de requesón o arroz con leche.

El ambiente de este local destaca por ser un espacio reducido, con estética sencilla y cuidada. No tiene presencia en redes sociales ni página web; el boca a boca es su principal canal de difusión y es por esto que Llosa se siente una afortunada: «Soy una privilegiada. Estoy en una carretera nacional, de paso. Y a mí la gente me viene a buscar», asegura en declaraciones a El País.

Por último, el servicio combina cercanía y cuidado: Maite se ocupa de la cocina, y en sala está Nacho Agüera, quien pasó de ser cliente habitual a responsable del servicio. El restaurante abre solo para almuerzos y permite sobremesas tranquilas para que los comensales disfruten sin prisas de la oferta gastronómica de este local.