¿Aldea global o perdida?

LA VOZ DE LOS ASTURIANOS

14 nov 2017 . Actualizado a las 20:04 h.

El futuro es, como diría Borges, «el jardín de los senderos que se bifurcan», sin un camino trazado que nos conduzca directamente a él. Por eso, tratar de responder a la pregunta de ¿hacia dónde vas, Asturias? es como aventurarse por una senda llena de laberintos y permite poco más que referirse a algunos de los dilemas que determinarán nuestra dirección en cada encrucijada del camino. 

En ese trayecto no estaremos solos y Asturias será lo que sean España y Europa e iremos hacia donde ellas vayan, aunque del ritmo de nuestro paso dependerá que nos situemos a la cabeza o quedemos rezagados en el grupo.

 Partimos con pesados lastres en la mochila, que habrá que aligerar: entre otros, una demografía regresiva y envejecida, una posición periférica, unas huellas del declive que han traspasado de lo económico a lo social, una debilidad institucional, una insuficiente capacidad de generar empleo y actividad empresarial. Pero también contamos con provisiones para el camino: por señalar algunas, capital humano, formación, recursos ambientales, cultura industrial, red de protección social y, especialmente, un prometedor segmento de actividades emergentes y nuevos emprendedores.