La anómala situación del asturiano y su oficialidad en diferido

LA VOZ DE LOS ASTURIANOS

Oficialidad del asturiano

El coordinador de Área de «Faciendo País» asegura que ha tenido que darse un relevo generacional para que desapareciera un autoodio hacia la lengua

01 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Ahora que, con más de treinta años de retraso, el estatus jurídico de la lengua asturiana salta al ruedo del debate político estatal conviene aclarar ciertas cuestiones que están pasando desapercibidas, bien por desconocimiento o por convenientes olvidos.

1. Se trata de una demanda histórica

Aunque siempre que se habla del café para todos y de las demandas estatutarias de las distintas comunidades se obvia este hecho, la reivindicación lingüística estuvo presente en las calles asturianas en la llamada transición democrática gracias a Conceyu Bable. Junto a las pancartas de «Llibertá, amnistía y estatutu d’autonomía» podían verse otras con el lema «Bable nes escueles» demandando una dignificación de la lengua mediante su introducción en el sistema educativo.

2. La definición del asturiano como lengua fue eliminada del Estatuto de Autonomía

Un dato relativamente desconocido, también en Asturies, es que la primera redacción de nuestro Estatuto de Autonomía no pasó el filtro del Congreso de los Diputados en 1981. En un momento convulso, unos meses depués del 23-F, el artículo 4 fue el único recortado. Concretamente se eliminó la definición del bable como «lengua específica de Asturias» y se abrió así la vía a un estéril y acientífico debate sobre la categoría filológica del idioma.