La lonja de Laxe realizó ayer la primera subasta en la nueva moneda, pero la peseta se mantiene en varias rulas de la Costa da Morte La rápida implantación que el euro ha tenido en las actividades comerciales en la Costa da Morte no alcanza a los puertos, donde la peseta todavía es la moneda más utilizada para la compra-venta de productos del mar. Ayer se incorporó a la nueva moneda la lonja de Laxe, pero hasta el miércoles, cuatro de las siete rulas de la zona subastaban en «rubias». Con ellas continúan Malpica, Muxía y Fisterra, donde incluso han de llevar una doble contabilidad. En el caso laxense, el euro vino acompañado de la automatización, un sistema que no ha llegado a Caión ni a Camariñas, aunque en estos casos los precios ya «cantan» en céntimos.
CRISTINA VIU