El destino del Pazo da Misericordia, la compra inmobiliaria más costosa del Concello de Viveiro, sigue sin desvelarse Igual que hay gente que busca casa, hay edificios que ansían huéspedes. Tal vez sea el caso del Pazo da Misericordia, la adquisición inmobiliaria más gravosa para las arcas municipales de Viveiro. El Ayuntamiento desembolsó 160 millones de pesetas (961.619,37 euros), en una operación polémica desde sus orígenes, que ha suscitado las iras de la oposición local. Ha transcurrido casi un lustro y el Pazo da Misericordia continúa vacío. «Lo compramos para conservar un patrimonio», recalca César Aja, después de que Paradores rechazase este edificio. Hay negociaciones con la Xunta para darle utilidad.
A. F. C.