En la cinta el autor de crímen habla de su acto como parte de una lucha contra el bullying y «las persona crueles, cobardes, que se aprovechan de la bondad y de la inocencia».
El tribunal ha estimado íntegramente la demanda de los padres de la víctima, al constatar «el acoso continuado y reiterado en el tiempo sufrido por el menor y el daño inherente al mismo»