La directiva continuará al frente de la entidad para evitar su disolución y abre un período de reflexión, aunque da por rota la relación con el Ayuntamiento
Caballero cambia de criterio y olvida la propuesta de hacer una permuta con el consorcio, que en 1981, para las obras del Mundial de España, le cedió el terreno al Concello por un período de 50 años