La denuncia de Greenpeace sobre los tóxicos en prendas de conocidas marcas inquieta, pero existe una fórmula fácil para evitar intrusos en el vestuario.
Cada una de sus piezas de alta gama puede costar hasta cien horas en ser confeccionada, «siempre enteramente a mano», añade, al tiempo que muestra un elegante traje de noche con lentejuelas