Más de 4.000 pasajeros se han visto afectados desde el jueves por la desactivación del sistema antiniebla, que está obligando a desviar aviones a Lavacolla
Esgrime ahora que son las aerolíneas las que eligen las rutas por su rentabilidad. Achaca a la falta de financiación el parón del comité, que se reunió por última vez hace 14 meses