Crece el peligro nuclear en Japón. Mientras se mantiene la incertidumbre por los daños causados en la coraza del reactor 2, se produce una nueva explosión en el número 4. Tan solo quedan 50 operarios trabajando en la central. Günther Oettinger, responsable comunitario de Energía, no descarta «lo peor» en las próximas horas. El viento podría esparcir la radioactividad por todo el país. Mientras, en Alemania Merkel anuncia el cierre de las centrales anteriores a 1980. La UE hará tests de resistencia a las centrales europeas.
La desconexión afecta a «aquellas plantas que fueron construidas antes de 1980», mientras las de construcción posterior podrán continuar funcionando con normalidad.