El juez enfrenta tres procesos que pueden liquidar su carrera con muchos y poderosos enemigos en los tribunales, un ejército de indiferentes y un escaso grupo de partidarios.
El ministro destaca que Caracas ya denegó varias extradiciones de etarras, y que España ya tuvo que intervenir para impedir que varios etarras obtuvieran la nacionalidad venezolana.