El escalador galo no empleó equipos de seguridad y fue requerido a su bajada por la Policía, que duda ahora si acusarle de un crimen por llevar a cabo la hazaña sin permiso.
La alpinista viguesa admite que el Polo Sur puede marcar el fin de su carrera deportiva, pero está fascinada por el lugar y no podía dejar de intentar el reto