Una inteligencia artificial del Gobierno de Países Bajos permite transformar las calles de la ciudad en peatonales, con bicis y jardineras al estilo neerlandés
La alternativa, que permite recorrer las Rías Baixas además de dormir, cuesta entre 100 y 1.000 euros al día. La goleta Evangelina despliega sus velas y realizará rutas diurnas con brunch o por la noche para ver las estrellas
Agentes inmobiliarios coinciden en que muchos propietarios prefieren mantenerlos sin actividad en vez de bajar las rentas. «Los precios son muy altos y parece mentira habiendo tantos locales vacíos como tenemos en la ciudad», explica Iria López, que trasladó su comercio a la Avenida da Coruña