23 oct 2000
«España debe regular la confección de un banco de datos de ADN de delincuentes»
Ángel Carracedo, genetista forense El pelo o la muestra que está analizando Ángel Carracedo quizás pertenezca a un asesino que tiene en vilo a todo un país. Pero no lo sabe. Probablemente la prueba la haya mandado el FBI, que renuncia a sus particulares «mulders y scullies» por el buen hacer del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago, uno de los más prestigiosos a nivel mundial en genética forense. La tecnología de amplificación del ADN desentraña los secretos más ocultos de criminales de todo el mundo, pero no consigue frenar las carencias de la medicina legal y la fuga de los cerebros gallegos de esta disciplina.