28 dic 2000
El basket femenino entra en la cárcel
El equipo de baloncesto Extrugasa jugó un partido ante la atenta mirada y los piropos de los internos de la prisión de Teixeiro Las risas nerviosas de las chicas del equipo de baloncesto Extrugasa, de Vilagarcía, se oían cada vez que retumbaba una puerta detrás de ellas. Así hasta seis veces, porque del penal de Teixeiro es difícil salir, pero también entrar. «Es la primera vez que jugamos en una cárcel, pero también la primera vez que estamos en una», dejaba claro una de las jugadoras.