Arsenio fue hace diecisiete años un ejemplo del que aprender cómo comportarse ante la adversidad. El técnico de Arteixo jamás se quejó del árbitro ni del rival cuando perdió una Liga por un penalti fallado en un partido primado.
Josep Guardiola ha cumplido cuarenta años convertido en un icono del barcelonismo, en un símbolo del buen fútbol y en el ejemplo de un líder volcado en la gestión de un grupo