MARTA VÁZQUEZ
DE CALLE
El teatro y la música protagonizaron el cuarto día del Corpus, en el que la lluvia obligó a suspender actos Una sonrisa, por favor. Pasear estos días de fiestas por las calles céntricas o del casco antiguo puede convertirse en un recorrido lleno de sorpresas. Primero la música, que desde las once de la mañana saca a las charangas a la calle para animar a los transeuntes e invitarles a seguir el ritmo. Después la risa. Un grupo de actores, convertidos en personajes que bien podrían estar sacados de un cuento de ciencia ficción, ejecutan un guión absurdo y sorprenden a más de uno, obligándole a participar. Cosas del Corpus.