El Consorcio se va por la tangente
IGNACIO CARBALLO ANÁLISIS El propósito de la dirección del organismo de sacar a concurso sus plazas sorprende a los trabajadores La pretensión de la ejecutiva del Consorcio de Santiago de partir de cero en materia de personal y estudiar la convocatoria de una oposición libre para cubrir todos sus puestos de trabajo ha sembrado la inquietud entre la plantilla, que cree que le pueden hacer pagar los platos rotos de un conflicto de dimensión política en el que no tienen arte ni parte. Y fuentes del comité de empresa se muestran escépticos sobre la posibilidad de que se aplique una medida laboral tan «grave e injusta». Mientras, prosigue la investigación interna en busca de pruebas que demuestren la denuncia anónima de irregularidades en la Oficina de Rehabilitación. Estas anomalías eran «vox populi» entre los trabajadores del Consorcio y el tema había trascendido ya fuera de los pazos de Raxoi y de Vaamonde.