Llegó a Ferrol por el fútbol y, cuando ya pensaba en volver a São Paulo, un amor le hizo cambiar de opinión. «Además -asegura- la vida aquí es más fácil que en Brasil»
Aún así, todavía se ven restos de caucho. El vigilante de la finca de la antigua fábrica Rubber, el que dio la voz de alarma hace un año, pide que sean eliminados porque hacen daño a sus animales