Un cuarto de siglo después de que se prometiera una vía de altas prestaciones, la falta de una carretera del siglo XXI sigue lastrando el desarrollo socioeconómico de la comarca y retrasa el acceso a servicios sanitarios y la asistencia de emergencias
La escasez de personal ralentiza la actividad de los rematantes, con más carga de trabajo de la que pueden asumir y sin apenas equipos para labores de corta manual