Decenas de personas caminan cada día por los cuatro carriles de la vía de alta capacidad que enlaza la A-52 con la Plisan; la mitad del vial permanece cerrado a la espera de que el polígono industrial se acabe
La mayoría de los entornos urbanos de Galicia no se han adaptado al crecimiento de las áreas metropolitanas y reclaman ampliaciones o nuevas arterias para evitar los atascos