El dueño de una explotación de Avión perdió ayer su ganado tras sacrificar a 63 reses en cuatro años por culpa de la brucelosis Senén Morgade, ganadero de la parroquia de Couso, en Avión, vio ayer cómo se le retiraban las 16 vacas que le quedaban después de que en años la brucelosis acabara con sus 63 reses. Funcionarios de Política Agroalimentaria se presentaron ayer en su explotación para retirar las reses que fueron transportadas hasta el matadero de Bouza en Vilamarín. Ahora, el ganadero tendrá que esperar dos meses, el plazo que exige la Xunta, para sanear de nuevo su explotación y comprar nuevas cabezas. Primero fue la resignación, luego la rabia y finalmente el cansancio tras comprobar que sus reses se iban sacrificando, lo que motivó que decidiera cerrar una puerta y pensar en construir su futuro de nuevo en pocos meses. Su temor siguen siendo las reses salvajes en que causan el contagio de sus vacas y por eso denuncia la falta de colaboración y control de estos animales por la administración.
C.A.