Usuarios de Barra y Viñó pudieron acceder en coche hasta los arenales tras retirar las vallas y los de Nigrán fueron recibidos con lonas informativas que desgranan las normas de uso
O Baixo Miño vive atrapado en su pasado de estraperlo y contrabando; fue la otra primera zona caliente de tráfico de drogas en Galicia y los dos últimos macroalijos también planeaban por allí