Los dirigentes del PNV quieren convencer a Garzón de que retire los cargos contra su compañero de partido Gorka Aguirre, imputado como intermediario en los pagos.
Deja la presidencia de la asociación tras cuatro años de duro enfrentamiento con el Gobierno de Zapatero, al que ha reprochado la apuesta por el proceso de diálogo con ETA y su política antiterrorista.